¿Cómo eran físicamente los mayas?
Representaciones de hombres mayas | Pinterest

El año 1492 marca un antes y un después en la historia universal y en la de América. Aunque en este año fue cuando Colón llegó al Nuevo Mundo, no sería hasta comienzos del siglo XVI cuando Hernán Cortés llegara a México y explorara más allá de las islas colonizadas por la Corona Hispánica la península de Yucatán. Los conquistadores se quedaron estupefactos ante el arte producido por los pueblos que vivían en esta zona, pero aún más con la apariencia física de estos habitantes.

Para reconstruir el físico de estos pobladores la ciencia arqueológica, etnográfica e historiográfica ha estudiado los testimonios coloniales que dejaron algunos conquistadores como Hernán Cortés, pero sobre todo se han centrado en el arte maya. Además, se han hallado algunos restos óseos que ayudan a reconstruir la realidad. 

A la hora de describir su complexión, se ha de señalar que los mayas eran robustos y de estatura baja. Los hombres, según los huesos hallados, podrían haber llegado a medir 1,60 metros y las mujeres alrededor de 1, 50 metros. Las cabezas parecen ser anchas y en ellas el cabello se representa como oscuro y lacio. Otras facciones son la nariz aguileña y los pómulos salientes. Pero hay un aspecto a cubrir en el físico de los mayas que les hace una población especial: las deformaciones artificiales del físico maya. Hernán Cortés así lo explicaba en sus Cartas de Relación al emperador de España: "en cada provincia se diferencian ellos mismos los gestos, unos horadándose las orejas y poniéndose en ellas muy grandes y feas cosas, y otros horadándose las ternillas de las narices hasta la boca, y poniéndose en ellas unas ruedas de piedras muy grandes que parecen espejos, y otros se horadan los bezos de la parte de abajo hasta los dientes, y cuelgan dellos unas grandes ruedas de piedras o de oro, tan pesadas, que les traen los bezos caídos y parecen muy disformes...".

Parece ser que la costumbre de modificar el cuerpo podría tener un significado social y religioso para los mayas. Algunos eran transitorios y eran cosa de una fecha señalada: pinturas, peinados, joyas, tocados... Pero otros eran permanentes. Como Hernán Cortés menciona, algunos pueblos mayas se colocaban ornamentos en la nariz, los labios, la frente y las orejas. Estas decoraciones requerían unas perforaciones previas. 

Representación de una cabeza de Campeche con nariguera (perforación en la nariz). Clásico Tardío | Museo Amparo
Representación de una cabeza de Campeche con nariguera (perforación en la nariz). Clásico Tardío | Museo Amparo

Otra de las decoraciones más singulares del mundo maya es el estrabismo. Según fray Diego de Landa, las madres volvían bizcos a sus hijos por medio de la colocación de cuentas de cera que colgaban entre los ojos de sus niños durante la infancia. Hay algunas demostraciones en la iconografía prehispánica que lo demuestran. 

Estrabismo en esta máscara de jade que posiblemente represente al rey Pakal | AP
Estrabismo en máscara de jade que posiblemente represente al rey Pakal| AP

El fraile ya mencionado elabora una descripción de otra de las modificaciones corporales más curiosas del mundo maya: la deformación craneal. Gracias a sus escritos y a restos arqueológicos, se ha podido estudiar que las deformaciones craneales se realizaban sobre niños menores de tres años para que la masa cefálica pudiera someterse a cambios físicos. Sobre los efectos secundarios que podría producir la modelación encefálica, fray Diego de Landa comenta que se podrían producir secuelas neurológicas. La arqueología niega esta posibilidad excepto en casos extremos, pero según la ciencia podrían haberse producido cambios secundarios como la protrusión nasal y el prognatismo alveolar. 

Métodos de deformación craneal | México desconocido
Métodos de deformación craneal | México desconocido

Se empleaban dos aparatos principales para realizar estos cambios. El primero consistía en en una tablilla frontal y otra posterior, unidas por medio de bandas laterales y ajustadas sobre la cabeza del infante dando forma oblicua al cráneo. La otra forma era una cuna que daba como resultado un cráneo más alto y ancho de la cabeza. 

Probablemente la forma encefálica artificial podría haber tenido algún significado religioso o ritual. Aunque otros estudios parecen apuntar a que se trataba de algo cotidiano, como parte de la acogida de un niño maya en su pueblo. 

Cráneo maya modulado del Museo Antropológico Nacional de México | Pinterest
Cráneo maya modulado del Museo Antropológico Nacional de México | Pinterest

La ornamentación dental también es muy interesante y curiosa. Se daba en los hombres y mujeres pasada la adolescencia. En Mesoamérica destaca el limado y la incrustación. El limado de la dentadura se producía a través del abrasamiento de parte de los dientes acabando con el esmalte dental y la dentina parcialmente. La incrustación, por su parte contaba con un proceso de perforación del diente para incrustrar pequeños detalles de relleno orgánico, de roca o mineral. Las piedras más usadas eran el jade, la pirita o la hematita.

Incrustación y limado de la dentadura maya | Arqueología mexicana
Incrustación y limado de la dentadura maya | Arqueología mexicana

FUENTES: 

COMAS, J. Características físicas de la familia lingüística maya, Instituto de Investigaciones Históricas, UNAM, México, 1966.

COMAS, J. et al. (eds.) Antropología física. Época Prehispánica, INAH, México, 1974.

LANDA, fray D. Relación de las cosas de Yucatán, Editorial Porrúa, México, 1982. 

TIESLER BLOS, V. El aspecto físico de los mayas, Arqueología mexicana: Los mayas, vida cotidiana, VOL.V, nº28. p.14.

 

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