Durante muchos años se dictaminaba que Amadeo de Saboya (1871-1873), tuvo el reninado más corto en la historia de los monarcas españoles. Sin embargo, este rey es casi desconocido en la cultura popular porque apenas pudo gobernar, principalmente por los problemas de salud que acarrearía. Se trata de Luis I, hijo mayor de Felipe V y Maria Luisa de Saboya.

Luis I (25 de agosto de 1707- 31 de agosto de 1724)

Luis fue el hijo mayor del entonces reinante Felipe V. El 7 de abril de 1709 fue jurado como príncipe de Asturias en las cortes reunidas en el monasterio de San Jerónimo de Madrid. Se casó con la princesa francesa Luisa Isabel de Orleáns (hija de Felipe II de Orleáns) en 1922, teniendo Luis quince años y Luisa doce.

A la izquierda Luis I como príncipe de Asturias y a la derecha Luisa Isabel de Órleans tomando el trono como reina | Ambas pinturas del Museo del Prado (Madrid)

 

En 1724, Felipe V ya tenía una edad bastante avanzada y no podía seguir gobernando, por lo que necesitaba buscar un sucesor. Entonces el 10 de enero de ese mismo año Felipe abdicaba en favor de su hijo Luis, entonces se proclamaría rey como Luis I.

“Reinado” y problemas con su esposa

Realmente es bastante cuestionable que Luis haya podido gobernar en algún momento, ya que este rey pasaba la mayor parte del tiempo en una granja en San Idelfonso (Segovia) y apenas se ocupó de reinar. Además, pasaba las noches de juerga en los barrios de clase alta de Madrid, en las que se alcoholizaba bastante y mantenía intensas relaciones sexuales con varias prostitutas de la zona (las crónicas y testigos de la época relatan que Luis tenía un preocupante apetito sexual cuando se emborrachaba).

Pero su preocupación principal era su esposa Luisa, quien padecía de un trastorno de personalidad. Luisa nunca se aseaba ni se cambiaba la ropa, por lo que tenia un olor corporal fuerte y era embarazoso cuando llegaban visitas de las cortes europeas. Había días en los que no comía nada e incluso tiraba todo tipo de objetos de forma aleatoria. Llegó un momento en el que Luis se replanteó encerrarla, por lo que le pidió consejo a su padre.

Fallecimiento

Apenas recién cumplidos los 17 años, Luis enfermó de viruela, la cual la cogió por un contacto directo (por las fuentes históricas se sospecha que en una de esas fogosas relaciones con chicas de compañía se contagió de la enfermedad durante unos tocamientos íntimos) y murió poco tiempo después. Su reinado duró un total de siete meses.

Debido a esta trágica pérdida, su padre felipe V salió del retiro para volver a instaurarse como monarca, debido que Luis no dejó sucesores directos ni tampoco tenía hermanos que pudieran heredar la corona. A Luisa la enviaron de vuelta a Órleans rápidamente.

Fuentes bibliográficas

Danvila, Alfonso (1997) Luis I y Luisa Isabel de Orleans : el reinado relámpago / Alfonso Danvila. -- Madrid : Alderabán, D.L. 235 p. 

MAQUEDA ABREU, Consuelo (2010) Diccionario Biográfico Español, Real Academia de la Historia, Vol XIX, págs. 304-308.