Hedy Lamarr (1914-2000), nacida en Viena (Austria) con el nombre de Hedwig Eva Maria Kiesler, fue una mujer extraordinaria. Era muy inteligente, tanto, que llegó a ser considerada por sus profesores como superdotada y empezó a estudiar Ingeniería a los 16 años. Aunque abandonó muy ponto los estudios, atraída por el cine y el ambiente cultural de una ciudad como el Berlín de los años 30, con el tiempo los terminó y ejerció profesionalmente.

Alumna del prestigioso director alemán Max Reinhardt, pronto despuntó en su faceta artística llegando a ser la primera mujer en filmar abiertamente una infidelidad, un orgasmo (mostrando su rostro directamente a la cámara) y un desnudo completo en el cine. Todo ello en la película checoslovaca Extasis (1933), dirigida por Gustav Machaty. 

Esta película supuso su éxito y su condenación, pues fue la causa por la que se fijó en ella el que sería su marido, Fredrich Mandl (1900-1977), un magnate de la industria armamentística con el que mantuvo una relación que ella calificó de “esclavista”. Y es que Mandl estaba obsesionado con su mujer.

Hedwig era judía y su marido simpatizante del fascismo, la mantenía encerrada en casa, trató de conseguir todas las copias de la película Extasis y llegó a maltratarla físicamente.

Ella consiguió escapar gracias a la colaboración de una asistenta (con la que algunos mentideros de Hollywood dijeron que llegó a mantener una relación lésbica) y, tras una rocambolesca historia digna de un guion de Hollywood, embarcarse rumbo a los EE.UU. (a quien había vendido cierta información tras espiar a su marido y sus contactos) donde conoció al productor Louis B. Mayer. Fue él quien cambió su nombre por Hedy Lamarr (era el apellido de una antigua amante suya, la actriz y guionista Bárbara La Marr, adicta a la heroína que falleció trágicamente a los 29 años) y la lanzó al estrellato.

Lo demás forma parte ya de la leyenda dorada de Hollywood, pero una leyenda llena de claroscuros por la que sus protagonistas, casi siempre, tuvieron que pagar un alto precio. Hedy llegó a tener que visitar frecuentemente a un psiquiatra debido a una afición a las pastillas y a una más que simple pulsión por apropiarse de cosas ajenas (cleptomanía), acumulando con ello muchas deudas. 

EL 9 DE NOVIEMBRE

La Sinagoga de Siegen aún seguía ardiendo al día siguiente a la Noche de los Cristales Rotos (PD)

Hedy Lamarr nació un 9 de noviembre, un día emblemático en la historia de Alemania. En 1918 el emperador Guillermo II abdicó en este día tras la derrota alemana en la Gran Guerra, inaugurando la efímera República de Weimar, que se consideró finiquitada cuando en 1933 sube al poder el partido Nacionalsocialista alemán de Adolf Hitler y dictamina una serie de leyes que anularon, de facto, el Parlamento alemán. 

Antes del fin de la República de Weimar, el 9 de noviembre de 1923 tuvo lugar el intento fracasado del golpe de estado conocido como Putsch de Munich, por el que fueron arrestados y condenados a prisión los principales líderes del Partido Obrero Nacional-Socialista de Alemania (NSDAP), como Adolf Hitler y Rudolf Hess (participaron también Hermann Göring y Heinrich Himmler). Con este golpe de efecto pretendían iniciar una revolución nacional, por la que llegaron a declarar un gobierno provisional en una cervecería y ocupar algunos cuarteles. Después de 1933 se rindió homenaje a los militantes nazis muertos en la intentona y cada año se les recordaba en este día en el Panteón de los Héroes de la Odeonplatz

Se les homenajeó incluso el 9 de noviembre de 1938, cuando tiene lugar la conocida como Noche de los Cristales Rotos (Kristallnacht), la triste jornada en la que tropas de asalto de las Sturmabteilung (SA), la milicia del NSDAP, y algunos ciudadanos civiles, atacaron y destruyeron negocios, sinagogas y viviendas de judíos alemanes en todo el país, con la permisibilidad de una policía pasiva. Se estima que en esa jornada fueron asesinados unos 91 ciudadanos judíos y cerca de 30.000 detenidos y deportados a campos de concentración. 

Alemania no celebra como fiesta nacional la apertura del muro, sino el Día de la Unidad Alemana que tuvo lugar el 3 de octubre de 1990, fecha de la entrada en vigor del Einigungsvertrag, el contrato de Reunificación.

Tras la IIGM ninguno de estos sucesos volvieron a ser reconocidos festivamente en Alemania, en ninguna de las dos alemanias. Ese día podría haber seguido pasando inadvertido en el país (solo recordado por la historia), de no ser por dos acontecimientos posteriores.

El primero tuvo lugar en 1989, cuando un 9 de noviembre se derriba el llamado Muro de la Vergüenza de Berlín, el Muro de Protección Antifascista que se construyó en agosto de 1961 para separar en Berlín la zona de influencia soviética de la República Democrática Alemana (RDA), del Berlín occidental de la República Federal de Alemania. Ese día fue un gran día para el mundo, pero para Alemania la coincidencia del día con los tristes acontecimientos anteriores era demasiado dolorosa.

EL DÍA DEL INVENTOR

Patente del invento "Antheil-Kiesler Markey" en los EE.UU. (PD)

Y así, solo nos queda un acontecimiento por el que celebrar en Alemania el día 9 de noviembre: el nacimiento de Hedy Lamarr, en realidad, la celebración del Día del Inventor.

En otros países se celebra en otras fechas, como el Día de los Inventores Nacionales de los EE.UU., que desde 1983 es el 11 de febrero, aniversario del nacimiento de Thomas Alva Edison (1847-1931). Pero el que nos ocupa es una conmemoración internacional fundada por el inventor y empresario alemán Gerhard Muthenthaler en el año 2005, para homenajear a Hedy Lamarr, la inventora, junto al polifacético compositor musical George Antheil (1900-1959), de un sistema de comunicación secreta para misiles teledirigidos.

Esta técnica de modulación de señales de frecuencia fue utilizada por el gobierno de los EE.UU. en la crisis de los misiles de Cuba de 1962 y posteriormente en algunos sistemas utilizados durante la guerra de Vietnam. Pero lo más conocido de este invento fue una aplicación que se desarrolló en 1980 a partir de la patente primigenia de Antheil-Kiesler Markey (se patentó con el nombre de casada de la actriz): un sistema denominado técnica de transmisión en el espectro ensanchado,  que permitió la implantación masiva de datos Wifi.

De este modo, el día 9 de noviembre se celebra en buena parte de países de Europa, incluida Alemania, un acontecimiento que no tiene que ver con la parte más terrible de nuestra reciente historia europea, gracias a una mujer judía de extraordinaria inteligencia y belleza, políglota, actriz, coleccionista de arte, cleptómana e inventora, que solía afirmar que “cualquier chica puede ser glamourosa. Lo único que tienes que hacer es quedarte quieta y parecer estúpida.”