Grecia se prepara ante un posible tercer rescate. El bono griego a diez años no desciende del 6% de interés, con lo que la financiación es más complicada. Comparado con otros países europeos que han pasado la misma situación de rescate del sistema financiero, España tiene su bono entorno al 2,50 ó 2,60%, Portugal en el 3,60% e Italia el 2,70%. Esto hace que la brecha de financiación de Grecia esté situada en 12.600 millones de euros. La situación del bono griego llegó a ser crítica cuando un día de 2012 llegó a pagar el 44% por financiarse.

El Producto Interior Bruto griego se encuentra en números rojos en términos de crecimiento desde el primer trimestre de 2008, si bien durante 2014 se ha ido reduciendo la cifra negativa. Mientras la deuda pública y el gasto público se vio reducido en 2013, en 2014 ha vuelto a ascender, debido al permiso para colocar bonos por valor de 4.500 millones de euros. Las importaciones griegas se han reducido en 2014 para equilibrar una balanza exterior que en todo el sur de Europa es negativa en amplios números.

Rescate para pagar los dos anteriores rescates

El bono griego se mantiene en cifras altas, el paro no se reduce, mientras la deuda creceEl tercer rescate de Grecia, que estaría valorado en 240.000 millones de euros según prospecciones económicas de Bloomberg, se haría servir para pagar los dos primeros rescates. En mayo de 2010 se produjo el primero, por valor de 110.000 millones de euros. Se subió el IVA, se eliminó las pagas extras de los funcionarios, se redujeron las pensiones, se privatizaron empresas y se especuló con un alto número de despidos de funcionarios. El segundo rescate, a principios de 2012, estuvo alrededor de los 130.000 millones de euros.

Grecia no sale del pozo, y no genera los recursos propios suficientes. Aquí hay que diferenciar entre el rescate al sistema financiero (como el que sufrió España, que afectó a bancos e instituciones financieras únicamente) y el rescate total. Grecia, Irlanda y Portugal recibieron también ayudas al Estado, que no podía afrontar las pagas de los funcionarios ni a los proveedores. Grecia entra en una espiral de deuda, tanto a pequeña escala como de los rescates, de la que no sale porque no está generando lo suficiente: la tasa de paro sigue por encima del 27 % y su bono no baja del 6 %.

El fantasma de la quita

Durante 2012 se produjo una quita de la deuda sobre los bonos griegos otorgados del 53 %. Esto quiere decir que todos los bancos e inversores que compraron títulos de deuda pública griega perdieron el 53 % de la inversión. La posterior subasta determinó que las pérdidas totales para aseguradoras y bancos ascendía al 78 %. Esto produce inseguridad y hace que el bono griego no baje, con lo que la espiral a la que Grecia se ve sometida de préstamo, deuda, quita, parece difícil de solucionar.

Estructuralmente, Grecia ha tenido que despedir a 4.000 funcionarios el año pasado y tenía que despedir 11.000 más este año. Grecia tenía una alta deuda pública en comparación al resto de países rescatados, que se agravó tras los rescates. El modelo de crecimiento llevado a cabo en el sur de Europa fue común: turismo de gama baja, construcción y servicios. Esto hizo que durante unos años dichos países crecieran en un alto número, pero la crisis del sistema financiero estadounidense y la consiguiente bajada de la demanda, así como la aparición de otros competidores que ofrecían precios más baratos (Tailandia en temas de turismo por ejemplo), hizo que el castillo se desmoronara. El paro, por el modelo tan estacional y puntual, creció a pasos agigantados (Grecia pasó del 7,3 % de paro en junio de 2008 al 27,3 por ciento actual en apenas tres años).

De la Grecia Antigua, basada en el campo, en la agricultura, en el cultivo de olivos y cereales y su comercio con los fenicios, poco queda. Actualmente en Grecia los servicios representan el 73,1 % del PIB, con un 23,4 % basado en la industria y un 15 % la agricultura.

El bucle de la deuda griega (préstamo-deuda-quita, sin generar recursos) es un peligro para el histórico país, que está situado en una difícil coyuntura.

Foto 1: Tradingeconomics.com