Siguiendo el estilo inconfundible de este autor mezcla de humor, transformaciones casi mágicas y una profunda reflexión sobre la naturaleza humana; el libro nos transporta a un universo desconocido para los humanos, el de las vacas. "¡Muuu!" recrea pues la vida de una vaca, su rutina, cuenta su concepción del tiempo, ¡ e incluso su propia religión! pues todas las vacas rinden culto a la diosa Naia, primera vaca, creadora del universo, los animales, los pastos, el dolor y todo lo relacionado con la vida.

Pero el universo de las protagonistas se ve rápidamente alterado. El mismo día en que Lolle se sabe engañada por su toro Champion, descubre también que el ganadero las va a vender para convertirlas en carne para comer. La pobre res no sabe si está más transtornada por saber que su amado le ha puesto los cuernos (y nunca mejor dicho) con la guarra de Susi o por enterarse de la atrocidad que supone el hecho de que las personas coman vacas.

Afortunadamente Lolle no se encuentra sola, salvará por casualidad la vida del gato Giacomo Casanova, que ya apareció en "Maldito Karma", quién como animal conocedor del mundo la ayudará a fugarse para llevarla a lo que parece ser el paraiso de las vacas: La India. En la huida también participarán sus dos mejores amigas, Rabanito e Hilde, lamentablemente también se sumará a esta pequeña vacada Susi, pero no la podía dejar morirse ya que era una de las pocas que la había escuchado y creído.

Durante en viaje Lolle descubrirá que está embarazada, Rabanito desvelará que le gustan las vacas y no los toros, Hilde logrará su sueño de ver a otras reses marrones como ella y Susi se dará cuenta de que su anterior vida de estar con todos los toros posibles era una vida vacía y que ayudar en vez de quejarse no está tan mal. Por el camino se encontrarán con Champion que ,aunque se encuentra amnésico y no recuerda nada, ganará sensibilidad y adminitrá que las hembras no lideran tan mal. Todos acaban encontrando la felicidad cada uno a su manera y es que la felicidad no es una fórmula mágica sino que consiste en saber quién eres y encontrar tu propio camino.

La vacada vivirá mil y una aventuras, viajando en tren, avión y barco; conviviendo con las Wygus, vacas bien cuidadas y lozanas; visitarán Nueva York y recorrerán la cima del Himalaya. Todo ello con Old Dog, fantasma de un antiguo perro de su granja con una trágica historia detrás, pisándoles los talones tanto en la realidad como en los sueños de la protagonista. Se verán obligados por lo tanto a ganar valentía, enfrentarse a sus miedos, a sus enemigos e incluso a lo humano que las intenten dañar.

"Lo que ocurre es que ellas tienen un horizonte muy distinto y hay cosas que no saben y nosotros sí "  

En otras obras de David Safier ya se ponía al protagonista dentro de un animal pero es la primera vez que no se trata de un humano transformado. Esto no hace que sea una historia incomprensible pues los sentimientos de las vacas son los mismos que los humanos pero con otra visión del mundo, como afirma el propio autor: "Lo que ocurre es que ellas tienen un horizonte muy distinto y hay cosas que no saben y nosotros sí: no hablan de los libros, de las series de televisión, no creen en Dios sino en su diosa vaca Naia, admiran la pradera y creen que el mundo acaba tras esa valla. Y lo peor de todo es que ¡no saben qué son las escalopas, las hamburguesas o la carne picada!".

En definitiva este es un libro muy ameno, divertido, con desternillantes versiones musicales, una visión diferente de la religión, situaciones increíbles. Uno de esos libros que le alegran el día a cualquiera, aunque puede causar ciertos remordimientos de conciencia al comer un buen filete.