Muchas economías emergentes han visto este año como por varias circunstancias se frenaba su crecimiento. Dejando a un lado los distintos problemas sociales y políticos de estos países (donde sólo Corea del Sur parece tener cierta estabilidad social interna), hay unos datos económicos a analizar. Desde la frialdad de los números no se puede valorar la totalidad de la situación de un país, sin embargo se puede hacer una aproximación a economías en crecimiento, que no están situadas en crisis. Equivocadamente se refiere a la crisis como un fenómeno global. Si bien los problemas de Estados Unidos y la zona Euro afectan a las exportaciones de los países y el crecimiento de las economías “nuevas” es menor que hace tres o cuatro años, no están situados en situación de crisis, desde el punto de vista técnico y económico (otra cosa es el plano social). También hay que destacar el crecimiento de las rentas desigual en la mayoría de países. Es un elemento común en casi todos que las fortunas más grandes se han disparado mientras las rentas más bajas han crecido de forma mínima. De todas formas es interesante ver como algunos países, los del Golfo Pérsico por ejemplo, han adaptado su crecimiento en parte de la explotación total de gas y petróleo a otros sectores, o el comportamiento estable de la economía de Corea del Sur.

Algunos datos macro

La explicación de lo que significan algunos datos macroeconómicos debe ser aclarada. Si bien la mayoría son fríos y no son extrapolables al bienestar social de la población, es importante remarcar algunos márgenes e intervalos de lo que se considera sostenible o "normal". En el caso del crecimiento del PIB, éste mide cuatro variables básicas: el consumo privado de un país, las inversiones, el consumo público (también llamado gasto público) y el sector exterior (exportaciones e importaciones). Para estimular el crecimiento muchos optaron por aumentar el gasto público de forma exponencial, otros, como en el caso de España, se redujo este aspecto y se optó por intentar fortalecer el sector exterior. En este aspecto las políticas monetarias son importantes (apreciar o depreciar una moneda, aumentar o disminuir su valor), cosa que está íntimamente conectada con el concepto de inflación. La ortodoxia dice que el ideal es un crecimiento del 2 %. Se considera que un país está en pleno empleo si tiene menos de un 5 % de tasa de paro y la deuda pública entre el PIB (esto es lo que debe pagar un país de su producción para satisfacer a los acreedores) debe estar entre un 60 y un 80 %.

China: año de reformas y freno al crecimiento

China
Población 1.354.000
Crecimiento PIB (interanual) 7,8 %
Tasa de desempleo 4 %
Inflación 3 %
Deuda pública / PIB 26 %

Desde las reformas de los años 80, la República Popular de la China había experimentado un crecimiento vertiginoso, sin embargo el aumento de los costes y la crisis europea y norteamericana han hecho que este año el crecimiento macroeconómico sea el más bajo de los últimos catorce años. La descolectivización de la agricultura y las privatizaciones de la era de Deng Xiaoping dieron paso a un meteórico ascenso de la economía china. Basada en gran parte en las exportaciones, que representan un 12 % del PIB (lo que produce anualmente China), el bajón de la demanda en la zona euro hizo que el ritmo de crecimiento se desacelerara. El gran elemento incógnita de este año 2013 ha sido el crédito. En el mes de junio algunos bancos no pudieron pagar créditos interbancarios y los intereses llegaron a subir al 25 % en ese tipo de créditos (los realizados de banco a banco, a menudo para gastos del día a día). El gran reto es como afrontar la masiva urbanización de las ciudades y la fuga de personas de las zonas rurales, el gobierno ha señalado que es su prioridad para mantener el crecimiento, al desbloquear el estancamiento de la demanda interna. El exceso de capacidad de algunas fábricas también será un problema a solucionar, ya que se está produciendo más de lo que se necesita. En estos dos puntos el gobierno presentó una serie de reformas para los próximos diez o veinte años pero dichos cambios de momento no han sido demasiado radicales.

Brasil: el conflicto económico-social

Brasil
Población 193.940
Crecimiento PIB (interanual) 2.2 %
Tasa de desempleo 4.6 %
Inflación 5.77 %
Deuda pública / PIB 65.1 %

Desde el impresionante crecimiento de 2010 y la salida de la crisis de 2009, Brasil ha crecido en sus números macroeconómicos pero de forma débil. El dato más llamativo de la economía brasileña es la inflación. El conflicto social antepone al económico. Las protestas por las subidas de los precios de algunos servicios como el transporte han marcado la actualidad brasileña, y es que el ratio de inflación se ha enfilado hasta cifras superiores al 6,5 %, datos que no se alcanzaban desde mediados de 2011. Sin embargo parece que se ha relajado la tendencia y que los precios van a la baja en la última parte del año. La presidenta Roussef anunció un recorte del gasto público en infraestructuras tras las construcciones de las instalaciones necesarias para el Mundial de fútbol y los Juegos Olímpicos, y la segunda mitad del año se ha logrado recortar el paro desde el 6 % al 4,6 %. Aún así el crecimiento desigual y las protestas sociales marcan el año de la economía más potente de latinoamérica.

Corea del Sur: el tapado sostenible

Corea del Sur
Población 50.000.000
Crecimiento PIB (interanual) 3.3 %
Tasa de desempleo 2.9 %
Inflación 0.9 %
Deuda pública / PIB 34.8 %

Una de las pocas economías del mundo que crece establemente en 2013 es Corea del Sur, llegando en el tercer trimestre del año al 3,3 %, tras pasar en 2009 por un periodo de crisis. El país ha crecido al ritmo más alto de los últimos dos años y desde 1998 ha crecido a un ritmo superior a Japón. Los estímulos fiscales y públicos, que han hecho aumentar la deuda pública, han ayudado a la recuperación, pero el gobierno ha anunciado un plan para reducir esta deuda de cara al año que viene. Estos estímulos han permitido bajar el paro del 3,5 % de inicios de año al 3 % actual. Famoso por tener un sistema educativo altamente eficiente aunque controvertido por los métodos, logró un crecimiento muy alto durante los años 70, aunque a partir de entonces no ha logrado la estabilidad, cayendo en tres ocasiones en crisis (en 1980, 1998 y 2009).

India: estancamiento y ralentización del crecimiento

India

Población

1.217.000
Crecimiento PIB (interanual) 4.8 %
Tasa de desempleo 3.8 %
Inflación 7.52 %
Deuda pública / PIB 67.57 %

La India ha situado su crecimiento económico a ritmos más bajos desde hace cuatro años. Del 9 % que creció en 2010-2011, ahora la tasa se sitúa cerca del 5 %. La caída libre de la rupia con respecto a otras divisas pudiera ser un incentivo para la exportación, pero en un periodo de expansión como está en la India este país debe importar en cantidades muy grandes y es ahí donde la caída de la moneda es problemática. Aunque parezca que no es así, la India tiene un fuerte déficit en su balanza de cuenta corriente y con respecto al PIB éste déficit aumenta diametralmente cada trimestre. La fuerte competitividad de la zona, con China, Taiwán o Singapur ofreciendo costes más baratos. De hecho las manufacturas en China llegaron a representar el 34 % de la producción, cuando en India suponen el 14 %. A parte de los costes, el déficit en infraestructuras hace que también la India tenga desventaja con otros países de su zona. Para terminar de agravar la negatividad de la balanza de cuenta corriente, la India ha comprado mucho oro en las últimas fechas. En 2014 hay unas elecciones que se indican muy importantes para la zona, ya que depende de la política que adopte la India en temas económicos puede haber cierta recuperación o bien agravarse el problema actual.

Los países del Golfo Pérsico se frenan, pero aumentan su diversificación

Tanto Catar, como Emiratos Árabes, como Arabia Saudí han disminuido su crecimiento con respecto al periodo 2010-2012, debido entre otras cosas, a la diversificación que han hecho estos países en sus negocios. Si antes los puntos fuertes eran los recursos naturales como el gas o el petróleo, en los últimos tiempos las inversiones en otros sectores (empresas de aviación, turismo) han hecho que el crecimiento de los países del Golfo Pérsico se frene. Las previsiones iniciales eran incluso de menos crecimiento. El gran problema que tienen estos países es el indiscriminado aumento de la deuda privada, incluso provocando el parón de crédito de un conglomerado de bancos durante tres meses.

Sudáfrica crece, pero a un ritmo menor

La economía sudafricana creció pero a menor velocidad que tras salir de la recesión que pasó en 2009. De crecer a un ritmo de un 3,8 % ahora mismo está en un 1.8 % y la proyección es del 2 % para final de año. La caída de las manufacturas, debido a las huelgas y parones de distintas industrias, como la automovilística, ha liderado el freno al crecimiento. También la crisis en Europa, la zona a la que Sudáfrica exporta más, ha influido decisivamente.

Turquía, la potencia europea emergente

Cuando un país entra en la Unión Europea, suele ver como sus primeros años tiene un crecimiento muy elevado. Esto es debido a que cuando uno entra, normalmente no es contribuyente neto, es decir, recibe subvenciones y ayudas, y debido a la liberalización comercial y tratados de intercambios se produce una apertura exterior más acentuada de lo normal. Este proceso en Turquía se ha notado mucho, y el déficit de la balanza de cuenta corriente (esto es las exportaciones e importaciones de bienes y servicios, más rentas y transferencias) se ha multiplicado. Sin embargo la creciente demanda doméstica, cosa que ha disparado las importaciones, ha hecho que la economía turca se recuperara del bache que pasó en 2012. Sin embargo, la situación geográfica de este país, rodeado de algunos países en conflicto como Siria, juega en contra en el sentido de inestabilidad por estas circunstancias.

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