El motivo por lo que hemos decidido a hacer el artículo sobre esta autora es porque esta fue una obra pionera en su tiempo, por lo que causó tal revuelo que incluso fue censurada y más aún al ser escrita por una mujer. Además, es una obra que trata un tema muy interesante y desgraciadamente todavía vigente, como es la diferencia de clases en la sociedad y los problemas que esto conlleva cuando existe amor de por medio. Obviamente y de manera afortunada la esclavitud ha sido abolida desde principios del S. XX, pero la diferencia de clases y la imposibilidad de amar libremente está aún latente  por motivos raciales, religiosos o políticos en muchos países. 

La novela

La novela fue publicada por la imprenta de la calle del Barco en 1841 en Madrid. La primera edición fue dedicada a su gran amigo Alberto Lista. Al poco tiempo de ser publicada, la edición fue secuestrada y retirada de la circulación por la propia familia de la autora, dado las ideas abolicionistas y revolucionarias que contenía. Esto, se produjo porque en la sociedad estaba mal visto que una mujer escribiese y más aún que pusiese en entredicho el sistema social establecido.

En Cuba, la obra encontró aún más dificultades para ser publicada, puesto que allí, el tema que trataba la obra era aún más delicado y directo, ya que la propia obra está ambientada en ese país. Prueba de esto es que no fue censurada únicamente su obra Sab, sino que Dos mujeres corrió con la misma suerte.

 Estructura de la obra

Es una obra de 115 páginas que está organizada en 17 capítulos. De estos 17 capítulos, 11 pertenecen a la primera parte y seis a la segunda, contando la conclusión y el epílogo. Cada capítulo lleva al inicio un lema que dispone el ánimo del lector para el tema del episodio.

El tipo de comienzo es in media res, es decir,  la historia no sigue un orden cronológico lineal, puesto que los personajes ya han comenzado su historia y las relaciones entre ellos están establecidas. Para conocer toda la información relevante que nos es necesaria para entender la historia, la autora recurre a las analepsis o flash back acerca del transcurso de sus vidas antes de que la historia comenzase.

En esta novela también aparecen numerosas descripciones, enumeraciones, diálogos, epístolas, y monólogos dramáticos. Está narrada según tipo de narrador heterodiético, que narra toda la historia pero no interviene en ella en ningún momento

La localización espacial y el ámbito de actuación donde se desarrolla la trama tienen lugar en la ciudad de Puerto Príncipe, a fines de la segunda década del siglo XIX. Los escenarios que aparecen en la obra son inspirados en el mundo que conoció la autora en su infancia y adolescencia, además, surgen de una manera más bella gracias a  su imaginación y por el anhelo y la melancolía que la separaban de ese lugar en el momento de la creación literaria.

El tema central es el amor y en menor medida aparecen otros temas como: la esclavitud, la raza, lo indígena, lo legendario, las costumbres y la naturaleza, que vienen a constituir en sí mismos aspectos favoritos de la novela romántica. El clímax sin lugar a dudas se produce cuando Carlota lee la carta que en su día Sab le entregó a Teresa, en la que Sab explicaba todo su amor a Carlota.

A modo de breve resumen la obra trata sobre Sab, el esclavo mulato de la familia Bellavista y compañero de juegos desde la niñez de Carlota de quien se enamora. Carlota a su vez está enamorada de Enrique Otway, interesado en su fortuna. La familia sufre una quiebra económica y Sab se ve en el deber de entregar todo el dinero que ha obtenido en un premio de la lotería para que el matrimonio entre Carlota y Enrique se efectúe. Para entregar ese dinero ha tenido que cabalgar a gran velocidad, como resultado Sab, muere, dejando una carta a Teresa para que se la entregue a Carlota donde le cuenta su amor.

Influencias

Entre las obras que la crítica considera que influenciaron en mayor medida a Gertrudis Gómez de Avellaneda nos encontramos con:

Pablo y Virginia de  Sant-Pierre en 1788.  Por una parte, tienen en común el paisaje exótico, una se sitúe en una isla del Pacífico y otra en Cuba, también en la presencia de esclavos cimarrones, y por último, que en ambas es imposible que logren sus objetivos puesto que nunca podría superar el escollo que supone la sociedad. Por otra parte, son muy diferentes ya que en Pablo y Virginia los amores se buscan y se corresponden, mientras que en Sab el amor es imposible.

Atala y René de Chautebriand se encuentra dentro de la tendencia romántica que pudo influenciarla notablemente a la hora de estructurar y argumentar su obra.

Corina o Italia, de Madame de Stäel en 1807 de la que tomó como modelo a la protagonista de estas novelas para que sus personajes femeninos tuviesen la misma importancia y relevancia en Sab.

Indiana (1832)Valentina (1832)y Lélia (1833) de George Sand. Estas obras le sirvieron de modelos para crear  una narradora que pudiera opinar sobre el amor y rechazar el matrimonio.

Big-Jargal de Victor Hugo en 1826. Esta obra guarda con Sab una gran relación puesto que en ambas un esclavo negro, culto, es el protagonista y está enamorado de una blanca prometida. La gran diferencia entre una y otra es el tema de la libertad, ya que en la obra de Victor Hugo el esclavo lucha por su libertad, mientras que en Sab afronta su destino.

A pesar de todas estas influencias, la novela apareció como un ejemplo de originalidad de la autora puesto que puso de manifiesto bajo la influencia del romanticismo liberador de su época la jerarquía racial de la sociedad Europa y de manera encubierta la opresión que sufrían las mujeres


Sab y las mujeres

En ciertos pasajes de la novela, la protagonista Carlota nos muestra rasgos autobiográficos de la propia autora. Algunos de ellos, serian el modo de amar de Carlota y Gertrudis de manera tan pasional y también que a ninguna de ellas el matrimonio les ha llevado a la felicidad. Respecto a la situación social de la mujer, la obra también es bastante contundente. En ocasiones, las mujeres eran menos afortunadas que los esclavos, como se puede observar en este fragmento.

-¡Oh! ¡Las mujeres! ¡Pobres y ciegas víctimas! Como los esclavos, ellas arrastran pacientemente su cadena y bajan la cabeza bajo el yugo de las leyes humanas. Sin otra guía que su corazón ignorante y crédulo eligen un dueño para toda la vida. El esclavo, al menos, puede cambiar de amo, puede esperar que juntando oro comprará algún día su libertad: pero la mujer, cuando levanta sus manos enflaquecidas y su frente ultrajada para pedir libertad oye el monstruo sepulcral que le grita: << en la tumba >>. ( pág. 270-271)

En el sentido de la denuncia social femenina se anticipa al resto, por lo que es la obra pionera en el ámbito de la literatura escrita por mujeres. Este tema no se trató hasta 1844 y 1845 cuando se formó un grupo de poetas formado por Coronado, Massanés y la propia Avellaneda.  En las obras de estas autoras vemos la frustración que sentían en la Poesía(1843) de Carolina Coronado, las propias obras de Gertrudis e incluso, aunque de forma más disimulada y distorsionada en las obras de Fernán Caballero.

 Esta unión de las mujeres literarias es muy importante, ya que supone un gran avance puesto que merece la pena recordar que la asistencia de la mujer a la universidad estaba prohibida, y como lectoras tenían restringida la lectura a la llamada literatura menor. Este tipo de lectura condenaba a las mujeres en el caso de escribir, a ser escritoras de segunda fila. Por tanto, se consideraba que la mujer debía limitarse a cultivar todos los temas que no la hiciesen destacar ni mucho menos ensombrecer a algún hombre como eran el amor gozoso, la naturaleza o la familia. Temas como la desesperación, las ilusiones perdidas o la insatisfacción eran de uso masculino.

Antes estas desigualdades, las mujeres escritoras optaron por ayudarse entre ellas. Así trataron una serie de temas comunes como el destino de las mujeres o la marginación. Fue gracias a las reformas y los planteamientos liberales los que permitieron la posibilidad de acceder a la literatura. Sin embargo se produjo una gran polémica sobre la incompatibilidad de la literatura con la virtud femenina.

Sin embargo, conforme se iba acercando la década de los 50, los impulsos conflictivos dentro de la literatura escrita por mujeres tendieron a resolverse a favor del ideal femenino restrictivo y las propias escritoras se autocensuraban. La producción de Gómez de Avellaneda durante la década de los 50 y 60 mantuvo su actitud feminista en sus inútiles intentos de ser admitida en la Real Academia de la Lengua y en sus artículos sobre mujeres, pero excluyó sus inquietudes feministas en sus obras y excluyó sus obras más conflictivas, Sab y Dos mujeres, de la edición completa de sus obras que empezó a preparar en los años 60 y las protestas de Carolina Coronado acerca del destino social de las mujeres también comenzaron a enfriarse.

A pesar de este retroceso respecto a la temática femenina su papel en la historia fue fundamental ya que se hicieron con un espacio en la producción literaria que anteriormente se les había negado.