Está producción original de Disney deja mucho que desear, tanto en la forma visual como en el contenido. Los efectos especiales son consistentes con producciones de bajo presupuesto para la televisión, nada que ver con contenido de plataformas como las series originales de otras compañías como Netflix, Amazon o HBO.
Si bien esta cinta tiene como director a Marc Lawrence, de quién se han visto comedias románticas muy buenas como "Two Weeks Notice" (Amor a Segunda Vista) del 2002 con Hugh Grant y Sandra Bullock, "Music and Lyrics" (Letra y Música) del 2007 con Hugh Grant y Drew Barrymore, o "Did You Hear About The Morgans" (Donde están los Morgans) en 2009 con Sara Jessica Parker y de nuevo Hugh Grant; está producción para nada logra la magia de las anteriores. Parece que el común denominador aquí es Hugh Grant, esta cinta debió de haberlo involucrado en el papel que hizo Bill Hader y quizá habría sido mejor.
La actuación de Hader es casi nula, y su participación pasa desapercibida aunque su personaje es el centro del arco dramático en el guión. No obstante, la mayor desilusión de la producción es el papel poco desarrollado por Anna Kendrick, quien es la hija de Santa Claus, la cuál se resigna por su género y posición en la familia a ser un tipo de soporte emocional para su hermano, quien heredará el manto del gorro rojo.
El guión es increíblemente predecible, y desde el título se puede vislumbrar cuál será el final de la película. Sin embargo, en ocasiones, pese a saber el resultado, puede llegar a ser muy divertido el trayecto; ese no es el caso en esta cinta, las escenas clichés, los diálogos repetitivos y las pobres actuaciones, hacen de esta cinta una para nada memorable.
La producción tiene sus momentos clave y hace llevadera la propuesta. Hay escenas con mucho corazón y sentimientos que son característicos de la compañía, pero ni esto pudo salvar a la cinta de ser algo que no propone o se califica como de calidad.
Shirley MacLaine hace un papel tan pequeño e insignificante que es difícil no sentir pena por su aportación, la cuál es prácticamente nula. Al final de cuentas es una producción de temporada que llega para rellenar el catálogo y de cierta manera hacerse nombrar como compañía productora de contenido original en su plataforma.
Valoración: 2/5.
Lo mejor: hay escenas con mucho corazón y muy emotivas.
Lo peor: las actuaciones son poco creíbles, la dirección es descuidada y los efectos especiales son en ocasiones muy disparatados para absorberlos como parte de la cinta.




