Los Rolling Stones han supuesto un cambio en nuestra historia, tanto musical como estílicamente hablando. Es una de las bandas de Rock más longevas, que desde 1962 nos han deleitado con su música y han abierto la posibilidad de formar a otros grupos con su influencia. A día de hoy podemos seguir disfrutando de ellos, pues aunque la edad ya no les permita hacer conciertos como en el pasado, es la imagen simbólica de cuatro integrantes que siguen vendiendo la marca Stone con éxitos de embergadura. Y como no podía ser de otra forma, los Stones acuden a la historia para seguir cambiándola. El 25 de marzo llegaban los cuatro integrantes originales de la banda a La Habana

Los acontecimientos en la isla de Cuba se han sucedido de forma muy rápida durante la última semana. El presidente Obama visitaba la isla y ahora un grupo de caché formado por Jagger, Richards, Wood y Watts terminaban de hacer realidad el sueño de los cubanos: la apertura que huele a aires de cambio, a aires de libertad. Los Rolling eran conscientes de dónde se metían. La censura cubana durante las décadas de los 60, 70, 80 privaron a mucha gente de escuchar a grandes grupos como The Beatles, que de una forma u otra eran consumidos ilegalmente. Por lo tanto muy poca gente sabía quiénes eran realmente los Stones, aunque los cubanos, fieles a sus estilos musicales, disfrutaron como niños. Claro que también se juntaron muchos extranjeros y turistas, que eran los que se sabían las letras. 

Mick Jagger se atrevió con el español: "Sabemos que años antes era difícil escuchar nuestra música. Aquí estamos ahora. Los tiempos están cambiando" Con esto comenzaba un clásico con el que se animaba a la gente que saltara de emoción y satisfacción: "Jumpin' Jack Flash". Keith Richards estaba realmente sorprendido con lo que veía, y soltó un "sois increíbles, chicos", lo que el pueblo cubano hizo que saltara de alegría, con miles de brazos alzados con cámaras en mano haciendo fotos y vídeos. Por supuesto no faltaban las banderas cubanas ondeando por el recinto deportivo. 

"All Down The Line" fue la canción elegida por el público (el grupo elige entre tres canciones y es el público el que elige a través de las redes sociales y de la página web la canción que tocarán). El Blues más Richards no fue muy bien comprendido por los isleños, que a ritmo de reggeton bailaban el "Honky Tonk Women" y el "Midnight Rambler". El colofón final puso al público en éxtasis: Jagger recibía la bandera cubana y cantaba la mítica "Brown Sugar", con ese final que tanto despierta al público y se relaciona con el grupo haciendo de coro. Tras dos horas con grandes éxitos como "Angie", "Paint It Black", "Gimme Shelter" o "Star Me Up", los Rolling se despedían de su público. "Muchas gracias Habana, buenas noches". Pero todavía faltaba algo más...

Faltaban los bises. Los Stones siempre dejan con buen sabor de boca y no iban a ser menos ahora. Empezaba el primer bis "You Can't Always Get What You Want", de nuevo el público coreando el título de la canción; y terminaron con el "I Can't Get No (Satisfaction)" en el que las Satánicas Majestades lo dieron todo, incluído un Charlie Watts sonriente, además del público quien se iba del concierto con un buen sabor de boca.

Y ahora bien, ¿quién se hizo cargo de los gastos del concierto? En efecto fue gratuito y fuentes del gobierno de Raúl Castro afirmaron que los gastos corrían a cargo de la banda, ya que los gastos se disparaban a más de 6 millones de dólares. La banda confirmó en su web que se trataba de una fundación de la Isla de Curazao, que trataba de desarrollar la pobreza mediante cultura. En definitiva fue, más que una cita con la música, una cita para la historia.

No es tanto una cita para la música ya que los conciertos siguen efectuándose de la misma manera en la que lo hicieron en la existosa gira de Steel Wheels/Urban Jungle Tour, del año 1989, (además considerada una de las giras más exitosas económicamente hablando con una recaudación de 98 millones de dólares) con pantallas de televisión, un escenario sorprendente con efectos especiales y numerosos músicos que acompañan a la banda con los teclados y e instrumentos de viento. Lo cual esto hace que no esperásemos nada nuevo del grupo. Pero sin dudarlo fue una cita para la historia, porque los cubanos ayer se sintieron libres con una de las mejores bandas de música de todos los tiempos.