Tras varios meses de trabajo, el equipo de investigadores que busca los restos de Miguel de Cervantes en la Iglesia de las Trinitarias ha localizado un féretro que podría contener los huesos del célebre escritor.

El hallazgo se produjo en pleno corazón de Madrid, concretamente en el Convento de las Trinitarias Descalzas situado en el barrio de las Letras, lugar en el que se ha centrado la búsqueda desde el pasado mes de abril.

El equipo de localización ha encontrado un féretro con las iniciales M.C.

Después de estudiar la zona llevando a cabo complejos trabajos de georradar, el equipo de localización encontró un féretro en la zona de nichos con las iniciales M.C. remachadas en hierro. En su interior contiene varios huesos descompuestos y en muy mal estado, lo cual va a dificultar en gran medida el análisis forense que determinará si los restos se corresponden o no con los del autor de El Quijote.

Dado que el antropólogo forense Francisco Etxeberría ha asegurado que los restos no saldrán del convento por decisión de las propias monjas y del Arzobispado, los médicos del equipo están realizando los trabajos forenses y antropológicos en el laboratorio instalado en las propias criptas.

Los investigadores que llevan a cabo el estudio, han declarado que aún no pueden confirmar que se trate de los restos del Manco de Lepanto. Asimismo han admitido que dicho féretro podría albergar los restos de hasta seis personas diferentes.

¿Cómo son los trabajos de búsqueda?

Los investigadores comenzaron los días 17 y 18 de enero, inspeccionando la zona con un georradar y limpiando la cripta en la que se está trabajando para acondicionarla. En estas primeras labores se localizaron entre cuatro y ocho sepulturas que los expertos comenzaron a analizar.

El análisis determinará la veracidad de los restos encontrados.

La intención de los arqueólogos encargados del proyecto era ir parando para analizar los hallazgos más importantes, examinando cuestiones relativas al perfil antropológico de los restos como son la morfología, edad, estatura y patología con el fin de orientar el proceso de identificación de Cervantes.

El descubrimiento, en este caso, no podría ser más significativo al encontrar, en el primer nicho que se inspeccionaba, un féretro con las iniciales del autor, cuya veracidad aún está por confirmar.

¿Qué se busca?

Los relatos históricos narran que, tras su muerte en 1616, el cuerpo de Miguel de Cervantes nunca fue sacado del convento de las Trinitarias donde, según una crónica anónima de la época, “fue amortajado con el sayal de San Francisco y en su diestra se colocó una sencilla cruz de madera”.

Los huesos que buscan los expertos tienen unas características muy determinadas: un varón de 69 años que tenía sólo 6 dientes y la mano izquierda atrofiada y con restos de plomo procedentes de los arcabuces de la Batalla de Lepanto que dejó manco al escritor.