Cuatro chicas. Elena, Marina, Patricia y Lucía. Voz, bajo, guitarra y batería, respectivamente, de Lizzies. Madrileñas, estudiantes, jovencitas y con actitud. Apenas llegan a los veinticinco años (alguna ni a los veinte), sin embargo, como en el amor, la edad no importa. La calidad del grupo no tiene que ver ni con su juventud (tampoco grupal), ni con su sexo, ni con su estilo. Por si alguien lo dudaba.

Cercanas, agradables, transparentes y sencillas. Entre cigarrillos, muchas risas y una conversación amena que sólo la gente humilde y llana sabe tener, nace este artículo sobre estas chicas tan espectaculares de Madrid.

Cuatro chicas heavymetaleras en un escenario… ¿Cómo surge todo esto?

Patricialo explica así: “Todo empezó en 2010 con Marina y conmigo porque nos aburríamos malgastando las tardes de verano. Su abuela tenía un local vacío y decidimos coger ella el bajo y yo la guitarra y tocar algunas covers sencillas, porque no teníamos ni idea de tocar. Poco a poco fuimos aprendiendo. Después de actuar en la graduación de nuestro colegio tocando Cherry Bomb de The Runaways nos gustó un montón la sensación de estar en un escenario y decidimos dar un paso más, buscando batería y algo más serio. Dos años más tarde, encontramos a nuestra batería y cantante, y formalizamos la agrupación”. Patricia y Marina no habían premeditado una formación femenina por nada en concreto (“no éramos conscientes de nada”, reconocen), pero “sumando a que estábamos súper obsesionadas con The Runaways, lo hicimos de chicas porque nos apetecía y ya está”. Además, reconocen entre risas cómplices que “la verdad es que tener un chico ahora en el grupo sería raro”, simplemente por una cuestión de confianza, nada más allá. De hecho, la formación completa de la banda fue gracias a un chico: “Gracias a un amigo común: Rubén. Escuchó a Patri y a Marina en Youtube y nos puso en contacto, ya que lo conocíamos todas y nos juntó. De hecho, ahora es el que nos lleva a todos lados”, explican agradecidas.

¿El nombre? Marina nos lo explica: “La película Warriors del 79, de bandas callejeras, la vimos Patri y yo (otra obsesión). Las chicas que disparaban a los warrios se llamaban así y nos gustó”.

A partir del momento en que Patricia, Marina y Elena cuentan con la llegada de Lucía, la única que había tenido experiencia en otros grupos, se empiezan a tomar el grupo más en serio. Ya eran cuatro. Estaban completas y con ganas de dar ruido.

¿Y ahora qué?

Dos años después de completar la formación, Lizzies tienen más planes en el extranjero que en el panorama nacional. Han tocado en Oporto y Amsterdam, dentro de poco lo harán en Suecia (en mayo de 2014) y, para dejarnos con la intriga, “en otros sitios que aún no podemos anunciar, pero también fuera”. En total, trece conciertos. “La cantidad de cosas que nos están pasando no nos lo creemos. Para nosotras es…”. Una frase que se queda en el aire, porque no tiene más explicación que eso: sin palabras.

Además, las chicas acaban de publicar su primer EP, gracias a Labda y Mágica Studios. Producido por Alejandro Eliecer, End of time ofrece cinco temas nuevos (excepto uno) que no habíamos escuchado en su demo anterior. El proceso de grabación, nos lo cuenta Elena: “El EP genial, nos vimos un poco pilladas porque era nuestra primera vez en estudio y estábamos nerviosas. Ensayamos mogollón y salimos muy contentas, además aprendimos muchísimo. Fue toda una experiencia, porque además la casa era gigante y tenía piscina. Entre canción y canción nos dábamos un baño”. De hecho, alguna que otra reconoció haber grabado en bikini.

¿El resultado? “La gente no se sabe los temas, el EP acaba de salir y les suele gustar, pero hay que darle tiempo. Se suelen sorprender bastante al ver a cuatro niñatas ahí y dicen éstas qué van a tocar. De hecho, al principio la gente suele estar muy parada y a la cuarta canción empiezan a animarse”. En total, Lizzies ofrecen un directo de unos cuarenta minutos que incluyen un par de covers.

Entre sus influencias, obviamente, The Runaways, Rock Goddess, Girlschool “actitud sobre todo, el macarreo, hacer lo que nos da la gana. En cuanto a esto último, sobre todo Motörhead, la actitud que tienen es la que queremos y la que tenemos sin querer todos los días en nuestra vida diaria, incluso. Esa es la actitud lizzie.

El panorama nacional

“Hay cantidad de conciertos y grupos jóvenes. Creo que está volviendo la época de los ochenta, aunque de otra manera”, comenta Elena, a lo que Patri añade: “Nosotras siempre nos estamos moviendo, y en eso consiste también, conoces gente, bandas jóvenes…”. Marina también hace su aportación en este sentido, ya que cree que “mucha gente se empeña en decir que lo nacional es menos y si te paras a mirarlo, la calidad nacional no tiene nada que envidiar. Suecia es la cuna del heavy metal en la actualidad; allí desde pequeños se les da una valoración a la música increíble y saben apreciarla. Aquí no, y esa mentalidad tiene mucha culpa”.

A pesar de todo ello, ellas desean vivir de lo que hacen, aunque reconocen que “hay que vivir en el mundo real. Lo que queremos es seguir con esto, dar todo lo que tenemos, pasarlo bien, y si pudiera ser... Nada es imposible, ¿no? Si uno no lo intenta, tampoco lo va a conseguir. Siempre hay esa esperanza, en España está todo complicado en cuanto a mentalidad y oportunidades, pero en verdad aquí está todo complicado”.

Chicas haciendo cosas de chicos

A las chicas también les gusta la música, les gusta el ruido, poguear, beber cerveza, subirse a un escenario y tocar la batería, guitarra o bajo. ¿Por qué se ve como algo excepcional? Nadie mejor que ellas para dar una posible explicación. El heavyes muy machista, aunque ha sido así pero no de forma premeditada, si no porque ha surgido por una actitud más agresiva. Pero es una música de hombres. Las mujeres han hecho pop o soul… El heavy metal empezó hace mucho y aunque una mujer quisiera empezar en una banda, con la sociedad del momento, no era normal ver a una chica tocando la guitarra, por ejemplo, tenían que quedarse de groupies. Pero es algo que pasa en toda la sociedad, no sólo en el metal. En general, la mujer ha estado aislada de todo, ahora empiezan a cambiar las cosas, sin embargo nunca faltarán comentarios del tipo todo lo que has conseguido, a saber cómo lo has conseguido o eres una chica y tienes una guitarra colgada, ahora stienes que demostrarme que sabes tocarla. En el fondo, todo esto también va dentro de cada uno, de que te atrevas o no a hacer lo que quieres”.

Curiosidades y anécdotas

- La “rarita” del grupo es Lucía, la batería, ya que es la única que se sale del hard rock, el heavy clásico o el rock n’ roll que escuchan las demás. Ella es más de nu metal.

- Ante todo, ellas tocan heavy metal, no heavy metal femenino. Ser chica no tiene nada que ver con el estilo.

- Precisamente, por ser chicas, las han comparado con las Runaways o Girlschool, pero nada que ver. Musicalmente, se consideran una mezcla de todo, destacando Iron Maiden o Motörhead.

- End of time fue terminada una semana antes de grabarla. “Viene a decir que siempre vamos con la hora pegada al culo y que el tiempo pasa enseguida”. ¿Será esto también parte de la actitud lizzie?

- Los conciertos les han regalado muchas anécdotas. Una de ellas fue en La Mancha, cuando les ofrecieron una habitación para dormir. “Nos dejaron una habitación para los cinco (nosotras y Rubén), y estaba llena de escombros, palos, hierros, trastos, flores artificiales y hasta tumbas. Una nos la llevamos al local. Lo pasamos muy bien, pero acabamos durmiendo en el coche” recuerdan entre risas. Otra de las anécdotas más llamativas fue “en Holanda. Nos dijeron que íbamos a ir a un hotel y, al llegar, el organizador nos dijo que todos los grupos dormían ahí menos nosotras, que nos llevaban a otro sitio. Nos dijeron que en un camping y ya nos imaginamos lo peor. Al final fuimos y resultó que teníamos un bungalow para nosotras cuatro, al lado de un lago... súper chulo. Como en nuestra casa”.

- El concepto “actitud lizzie” surgió durante la entrevista. Fue uno de los puntos más álgidos y destornillantes.

Unas chicas que vale la pena conocer en nuestros oídos, en directo y a pie de calle.

Todas las imágenes del artículo proceden de: facebook.com/thelizzies.