Fidel Delgado es un músico catalán de 36 años que ha participado en la octava edición de “MasterChef”. Su paso por las cocinas no ha dejado indiferente a nadie ya que hemos podido conocer al aspirante más natural de todas las ediciones del programa. En sus principios quería ser futbolista, luego montó una tienda de productos picantes y más tarde abrió un sex-shop decorado al estilo Luis XV. Tocaba el piano y la guitarra y actualmente tiene una banda de rock que traspasa las fronteras. Delgado, se sincera más que nunca en su entrevista con Televisión Vavel. 

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Pregunta: ¿Cómo se enfrenta a esta etapa protagonizada por la incertidumbre?

Respuesta: Pues como todos, la verdad que un poco con el freno de manos puesto. Además, muchos sabéis que yo soy músico, estoy teniendo muy pocos conciertos. Así que bueno, sí es verdad que yo siempre digo que mis padres me dejaron la mejor herencia que puedo tener. Es tener el carácter de mi madre, a mi padre le llaman el nublado. En cambio, yo soy tan positivo que al final siempre lo veo todo con buena predisposición. Así que por ahora lo afronto con positividad. 

P: ¿Qué planes tiene para Navidad?

R: Pues nada, yo cocinar algo rico para quedarme en casa como un señor que soy. La época de las fiestas ya pasó en mi vida. 

P: ¿Cómo se definiría con tres palabras?

R: Simpático, sociable y llevadero. 

P: Si tuviese que participar en alguna serie, ¿cuál elegiría?

R: Me gustaría ser Fénix del equipo A. Lo que es verdad es que las nuevas generaciones no saben ni que es. De hecho, alguna novia que he tenido jovencita le mencionaba el equipo A y no le suena. Por decir alguna serie actual, me gustaría participar en “La casa de papel”. Además, tuvimos la suerte en mi edición de estar en los platós, dentro del banco y demás. Sale todo en uno de los capítulos de “MasterChef”. La verdad es que aquello es la leche, encima conocimos a algunos de los actores. Me encantaría hacer de algún malo en la serie. 

P: ¿Cuáles son sus hobbies?

R: Básicamente estar con amigos, me encanta el cine y el arte. En realidad prefiero más un plan de una cenita o tomar algo antes que una fiesta. Pero básicamente mis hobbies son la música, cocinar... Soy un apasionado de la moda, de hecho, poca gente de la que me sigue sabe esto. Yo estudié marketing y comunicación de moda. Me he dedicado más al mundo de la moda que a otros. Yo me digo a veces que soy una folclórica, llevo todo encima. 

P: ¿Cuál va a ser su siguiente tatuaje?

R: Pues mira, por petición popular me voy a hacer a mi perrito. Pero en realidad, soy un poco excéntrico. No soy el típico que piensa un tatuaje y está como un mes pensándolo y buscando el momento justo para hacérselo.  Si yo me tatúo el martes y voy el mismo día al tatuador con lo que quiero hacerme. Aquella noche hago como un brainstorming interno y lo decido el mismo día. 

P: ¿Cómo lleva el tema redes sociales? ¿Las utiliza para promocionar su trabajo o como un diario personal? 

R: Pues ambas cosas la verdad. Sí que me gusta recomendar y gracias a “MasterChef” he tenido más accesibilidad a algunas marcas. Me encanta poder recomendar marcas que creo que son guays. Ahora, por ejemplo voy a empezar a colaborar con una marca de botellas y me encantan ellos sobre todo porque sus productos son muy sostenibles y cuidadosos con el medio ambiente. Me encanta recomendar cosas así a la vez que productos de comida, que aquí en España tenemos unos productos increíbles. Muchas veces, me hace mucha ilusión de colaborar con alguna marca porque gracias a mi pueden comprar los productos más baratos y eso me mola. 

P: ¿Ha visto la edición celebrity de “MasterChef”?

R: Ni un capítulo. Voy a ser sincero, pese a que me ha ido muy guay y estoy encantado con todo el elenco y equipo. Una vez que lo he visto desde dentro me ha cambiado mucho la percepción del programa, entonces no me interesa verlo, no me divertía. Prefiero ver otra cosa. 

P: ¿En qué momento comienza su pasión por la cocina? ¿Cuál es su historia? 

R: No me dedico de lleno a la cocina, no quiero engañar a nadie. Sí que es verdad que no me veo trabajando en un restaurante de martes a domingo. Yo tenía cierto conocimiento de cocina al haber tenido una tienda de comida picante pues sí que me gusta mucho diseñar un menú picante, preparar un show-cooking o una cena privada. Algo así, sí que me seduce. Quizás, también es porque soy un culo inquieto. Estoy acostumbrado a estar de gira por ahí, en España no tocamos prácticamente, tocamos en Estados Unidos e Inglaterra. Al final, estoy acostumbrado a estar moviéndome todo el rato, no me vería trabajando en un restaurante cinco días a la semana. Me encanta la cocina, he de decir que mis primeros pinitos en la cocina fueron gracias a mi abuela y mi tía, les encantaba. Pero en realidad, aprendí a cocinar para intentar ligar con chicas guapas. Entonces ese era mi primer toque. Mi interés por la cocina al principio era para ligar con chicas. 

Fidel Delgado en la octava edición de 'MasterChef' (RTVE)
Fidel Delgado en la octava edición de 'MasterChef' (RTVE)

P: ¿Cómo te sientes con todo el cariño que has recibido tras ser Trending Topic en Twitter todos los días? 

R: Eso sinceramente es lo más grande que me llevo del programa, el cariño de la gente. Sobre todo, como coincidió con el confinamiento, no os imagináis la de familias que nos escribían diciéndonos que estaban deseando de que llegara el lunes porque se reunía toda la familia. Era como que les alegraba un poquito el tema del confinamiento. Luego, el poder ir a trabajar al restaurante de “MasterChef” y que te vengan a ver fans o seguidores es brutal. Que me vengan niños con sus familias con un dibujo mío, o que vengan a hacerse fotos conmigo es increíble. Eso es lo más bonito, sin duda. 

P: ¿Ha cambiado en algo el Fidel que vimos el primer día respecto al último día en el que abandonaba las cocinas?

R: Bueno, yo no. Sí es verdad que es un programa que se graba durante una semana y lo que veis son cuatro horas. Al final estamos sometidos a como está montado el programa. No lo digo en plan crítica, pero yo había programas en los que hacía un montón de gracias durante el rodaje y tenía a todos mis compañeros de risa pero a veces eso no les interesaba sacarlo. Les interesaba más sacar el rifirrafe entre los compañeros. A mi me parece sobre todo muy curioso que a Luna la sacaran todo el rato y por ejemplo a mi no me sacaban en muchos momentos. Luego cuando lo veía pensaba, pero si aquí con Alberto había hecho un saludo super guay, creía que era un punto divertido. O incluso, compuse una canción durante el confinamiento nuestro que nunca se pudo hacer, la aprendimos todos. Hubiera sido super gracioso el momento de todos al unísono cantando la misma canción que teníamos preparada, teníamos una coreografía. Esa cosa no dejaban hacerlas, que probablemente si eso lo hubiera propuesto otro participante a lo mejor se hubiera hecho. Con esto me refiero a que yo era el mismo personaje siempre divertido, pero había veces en las que estas capado. Les interesa sacar a otros o eso. 

P: ¿Qué plato le faltó por cocinar?

R: Pues no lo sé. Por ejemplo, estaba muy triste de que un día que tuve que hacer un arroz con leche me dijeron que era el peor arroz con leche que habían probado en su vida. Me decían que estaba duro y no se qué cuando la única pega que tenía era es hervir leche y arroz y luego juntarlo con canela. Es el plato más fácil del mundo mundial, se hace en menos de una hora. Yo tuve una hora y media para hacerlo y me decían que estaba duro. Luego, cuando acabamos de rodar me viene Jordi y me dice que estaba muy rico. Esas cosas te quitan las ganas, pero no podías hacer nada. Si que me hubiera gustado cocinar el plato con el que me echaron, eso hubiera sido bonito. Soy el primer concursante en ocho ediciones al que han echado sin cocinar su propio plato. Lo tuvo que cocinar Teresa, que sabe menos de cocina... como Michael que todavía no entiendo como llegó hasta ese punto. No os penséis que solo es el club Disney. Pero bueno, bajo mi punto de vista al final somos una serie. Es verdad que la experiencia es muy positiva pero había cosas con las que no puedes luchar. 

P: ¿A qué tres compañeros elegiría y a qué miembro del jurado?

R: Depende para qué. Si es para irme a una isla desierta elegiría a Juana, Luna y no sé quien más. Si es para irme a jugar a un partido de fútbol pues a Alberto e Ivan. Depende, si es para ganadores estoy de acuerdo con los tres finalistas que llegaron. Lo hicieron bien, al igual que otros compañeros lo hicieron bien. Alberto para mi era uno de los posibles candidatos a ganar, pero pensaba que no tenía posibilidades de ganar porque el año pasado ganó Aleix, es muy raro que los dos años ganen chicos y encima los dos de Barcelona. Al final tiene que haber un poco de fusión. De los jueces, siempre he dicho que me caía mejor Jordi pero tampoco es verdad. Samantha no me cae nada bien, me parece demasiado soberbia, tanto delante como detrás de las cámaras. Pepe parece majete, pero no hay mucho trato. Entonces, ni me caen bien ni me caen mal. Bueno, Samantha no me cae demasiado bien y los otros ni fu ni fa. 

P: ¿Son duras las pruebas para acceder a las cocinas?

R: Pues sí ya que nos pilla a todos con la misma incertidumbre ya que llevas a un sitio en el que de repente somos cien personas, después de tantos castings. A medida de estos castings, ya ves un poco tu competencia, está la chica guapa, el tatuado... ves gente de tu perfil y eso te crea cierta incertidumbre, ciertos miedos, inseguridad... Luego al final es una media global, tanto el plato que haces, tu forma de ser... al final les interesan alguien que sea extrovertido, que de juego o que exprese más sus emociones. Hay muchos valores a la hora de pasar los castings. Pero sí que es muy duro, porque de repente hay pruebas en las que tienes a redactores o psicoanalistas contigo. Hay reuniones o entrevistas de una hora en la que te hacen preguntas de todo tipo. Al final tienen que saber absolutamente todo de ti, eso sí que tiene que quedar claro. Tienen que saber todo para entrar al programa. Cualquier cosa que te puedas imaginar, probablemente la sepan.

Tenemos como entrevistas en las que te preguntan por todo. Es duro, sobre todo porque en los dos últimos castings te tienes que ir a Madrid, tienes que coger un hotel, tienes que desplazarte allí... es duro y sobre todo si luego pasas es guay. Pero habrá gente que se quede en el camino, que hacen el mismo esfuerzo que he hecho yo y al final le dicen que no. Sobre todo luego, para nosotros una vez que entramos es dura la convivencia porque yo creo que soy bastante fácil. Pero luego en mi edición, que me imagino que en las otras también hay muchos de su padre y de su madre, gente que no tiene los mismos ideales ya sean políticos o pensamientos. Pues hay ciertos conflictos de ideas, hay mal rollos... y bueno, también creo que es una de las razones por las que continué en el programa.

Como visteis en algunas pruebas los compañeros tenían que salvar a alguien, y siempre me salvaban a mi. Yo al final, imprimía ese puntito de alegría en casa, llegábamos y había gente más decaída y de mal rollo pero siempre intentaba sacarles una sonrisa. Para mi éramos una familia, les consideraba mis primos, mis hermanos pequeños, mi abuela, mis tías... yo quería que existiera buen rollo, para otros no es así. Otros querían ganar a costa de debilitar a los oponentes, sacándolo de sus casillas.

Fidel Delgado en la octava edición de 'MasterChef' (RTVE)
Fidel Delgado en la octava edición de 'MasterChef' (RTVE)

P: ¿Qué consejos le daría a aquellos que quieran entrar al programa?

R: Pues sobre todo que se preparen, que es más duro de lo que parece. Que tengan muy en cuenta el estado anímico, los platos son importantes pero el hecho de relacionarte con quince personas que no son de tu entorno cuesta mucho. Encima estás incomunicado porque no tienes relación con gente fuera del programa. No puedes hablar con tu familia, no puedes ver la tele, no tienes internet... para mi fue muy guay, los primeros días estábamos buscando el móvil pero al cabo de los tres días estábamos felices. Por eso creo que al final hemos creado una piña muy guay. Muchos de nosotros, hemos hablado con los compañeros más que con amigos que me conocen de toda la vida. Al final, el hecho de no tener móvil hacía que te relacionaras más, nos sincerábamos. El tema más complicado es el hecho de estar incomunicado, que por otro lado, es guay. Yo me lo tomaba como unas colonias de niños. Luego, hay otra gente que se lo toma como una guerra o como un concurso, entonces hay tira y afloja. Es muy guay todo por el cariño de la gente. 

P: ¿Qué nos cuenta de su banda de rock? ¿Tenéis ganas de volver a los escenarios?

R: Claro. Yo siempre digo que somos la peor banda del mundo, pero que sí somos la que más mola. Somos muy malos pero, molamos que flipas. Pues tenemos muchas ganas, porque estamos acostumbrados a irnos dos o tres veces al año a Estados Unidos o Inglaterra y la verdad que eso se echa de menos. El contacto con el público o el salir de gira es esencial para nosotros. Como ves, no me he cortado el pelo, soy un melenudo como mis colegas y nos ves a los cinco en un aeropuerto con nuestros botines, chaquetas de pelo... y ese rollo me mola mucho. Gracias al programa muchos promotores y sellos se han interesado, pero nosotros solamente tocamos fuera. Sí que toco algunos conciertos en España, pero aquí no nos pagan el caché que solicitamos. Hay varios sellos fuera que nos gestionan la gira. Tengo una pena con eso, porque hace años que mis padres no me pueden ver actuar, me ven por el móvil. Hace muchos años, era un músico más local, tocábamos más en Barcelona, en salas y demás. La única pena que tengo es esa, el no poder tocar aquí. Dentro de poco, que esperamos que la vacuna parece ser que ya está aquí, esperamos volver a salir de gira.

P: ¿Cuál es su instrumento favorito?

R: Pues yo toco la batería y la guitarra. Me gusta mucho más la guitarra, es mucho más seductor. Si cojo a una chica, la invito a mi casa y le toco la batería flipa. Pero ojo con la guitarra. 

P: ¿Cuál es su colaboración soñada?

R: Hay músicos de aquí de España que me flipan. Por ejemplo, he tenido la suerte de actuar con Joe Crepúsculo, que me parece uno de los músicos más interesantes que hay. He actuado con muchos grupos guays. Pero hoy por hoy, me haría mucha ilusión, colaborar con un músico que creo que es venezolano que se llama Devendra Banhart. Si oye esta entrevista me encantaría colaborar con él. No es un músico muy mediático, pero es super reconocido para la gente que nos gusta la música, es muy interesante. Hace años, adquiere un poco más de popularidad para el mundo terrenal porque era novio de Nathalie Portman. 

P: ¿Qué suele escuchar en Spotify? ¿Guarda alguna playlist rara?

R: Vas a flipar pero no es por hacerme el raro, al final acabo sorprendiendo a la gente por mis rarezas. Sabes lo más raro, que no tengo ni Spotify ni nada. Soy de CD, tengo mi colección. Si es verdad, que a veces utilizo YouTube y empiezo a rastrear nueva música, desde trap hasta cumbia. Me gusta todo. No sé, me gusta mucho el jazz, la música clásica... no tengo ninguna lista de reproducción. Escucho la música por días, ayer escuchaba a MC5, un grupo de rock de Detroit. Tengo varios CDs y los oigo por ahí. Sí es verdad que cuando me pongo a ver música, me gusta hacerlo como cuando veo una película, con gente. Muchas noches, veo conciertos, busco en YouTube un concierto de los años setenta y analizo los movimientos de los cantantes. Sí que escucho música, pero no suelo tener nada. 

P: ¿Se atrevería a sacar algún disco o EP? ¿Y algún libro de cocina?

R: Sí, aunque creo que estaría desaprovechado. Porque yo con mi grupo antes tocaba la guitarra y cantaba pero yo siempre les hacía la broma de que era tener a Cristiano Ronaldo de portero. Yo al final, tengo que estar en el escenario sin guitarra, tengo que saltar, lanzar el micro... eso hace que el concierto sea más divertido. Creo que hacer un libro de cocina, solo de cocina es como poner a Cristiano de portero. Si alguna vez edito un libro, quiero que sea de cosas más divertidas porque tengo muchas cosas que contar. He visto cosas que un ser humano no es necesario que vea. Pero aún así me encantaría, sobre todo de cocina tradicional. 

P: ¿Qué diría que le queda por conseguir en la vida?

R: Siempre estoy en busca de la eterna felicidad. Ya te digo que siempre tengo muy buen carácter. Pero me encantaría enamorarme locamente, me gustaría tener la relación que tienen mis padres, de llevar tanto tiempo juntos. Eso es algo que creo que me va a costar, ya estoy mentalizado en ser un solterón el día de mañana, a no tener hijos. Es algo que me encantaría cambiar, me encantaría enamorarme para toda la vida, formar una familia... pero de momento está complicado.