Una infancia mudada en continuas ocasiones y una adolescencia entre drogas (para venta y consumo propio). Simon John Ritchie se había enamorado de los Sex Pistols. Y acabó por convertirse en uno de ellos. Y, tal y como dijo su representante –Malcom McLaren–, "si (Johnny) Rotten es la voz del punk, Vicious es la actitud”.

Es por ello que no hay que engañarse: Vicious no era un gran bajista. Aunque sí un buen compositor. Lemmy Kilmister, de Motörhead, le recordaba por vender droga a los catorce años; pero también lo hacía por la ayuda que Vicious le pidió para tocar el instrumento.

Sid Vicious tocó su primer concierto con los Sex Pistols el 3 de abril del 77, con la primera oleada del punk, en la que también se reconocen The Clash o Ramones.

En noviembre del mismo año, Nancy Spungen se había enamorado de los Sex Pistols. Y acabó por enamorarse de uno de ellos. Vicious y Spungen empezaron una relación con tristes consecuencias. La primera de ellas, llegó al año siguiente: el 14 de enero del 78 el grupo se separaría. Nueve meses después, Nancy Spungen aparecería asesinada en una habitación hotelera que compartía con Vicious, quien, por cierto, sería una opción dentro de la acusación.

Después de la estancia penitenciaria donde pudo rehabilitarse de las drogas, se celebró una fiesta para celebrar su liberación tras pagar la fianza. Al día siguiente, 2 de febrero de 1979, Sid Vicious murió de sobredosis. No fue un suicidio. Tiempo después, su madre admitió ser la responsable de su muerte.

Sid Vicious no había llegado aún a los 27, pero había muerto como todos los grandes y fue así como, al igual que el resto, se convirtió en una leyenda a la misma escala.