El pasado sábado 26 de marzo, Capullos que vuelan bajó el telón por todo lo alto en la sala Lola Membrives del Teatro Lara, que dijo adiós a su público tras una exitosa temporada y larga vida en  este clásico teatro. La obra está escrita y dirigida por Lluís Mosquera, que en formato de sitcom ha cautivado al espectador. Está dividida en cuatro actos de los que hay mucho que aprender, “Larvas”, “Gusanos”,  “Capullos” y “que vuelan”, uno relacionado con cada personaje.

Es una comedia esperanzadora y dirigida a una generación en concreto, los llamados “millennials”. La obra representa la cruda realidad de las nuevas generaciones, pero sobre todo de estos, que aun teniendo dos carreras, no sé cuantos masters y algún que otro curso, no consiguen trabajar de lo que quieren y acaban optando a los trabajos más precarios. Esta comedia pone la realidad sobre la mesa mostrándola tal y como es, alegre, pero también muy dura para ellos.

Tere, Rut e Iñaki son tres amigos que viven compartiendo piso en un barrio de Madrid. Tere y Rut son hermanas y muy distintas entre sí, pero a pesar de sus distintas personalidades, se complementan muy bien porque cuando a Tere se le va un poco la cabeza, Rut le pone los pies en el suelo. Tere es muy alegre y extrovertida, abogada con el deseo de ser youtuber, que alterna dos trabajos, uno de vendedora de ropa y otro de hamburguesas en dos grandes multinacionales, y Rut es todo lo contrario, una chica introvertida y con algo de mal humor, pero que en el fondo siempre está para los que la necesitan. Trabaja en  cumpleaños y comuniones entreteniendo a los niños. Iñaki es un chico vasco, muy tierno y algo empalagoso según Rut, que le encantan los videojuegos y prefiere dejar su vida en manos del azar, como si de ello dependiera. Es informático, con un máster y trabaja vendiendo flyers para publicitar alguna que otra famosa marca de cosmética facial.

Por otro lado tenemos a Pau, el mejor amigo de Tere, que está viviendo en Grecia y es un exitoso escritor. Un poeta muy conocido, pero decide volver a España, precisamente a casa de sus amigas, para seguir su carrera y sacar otro poemario. Este llega con un magnifico discurso, animando a sus amigos a que dejen sus trabajos para que intenten conseguir sus sueños y trabajen de lo que de verdad quieren. Estos al principio están muy reacios y hartos del mismo speech de siempre porque de algo tienen que vivir, porque el alquiler no se paga solo.

Todo cambia tras una llamada al pasado y cuando Pau admite que no le va bien, que en Grecia solo fregaba platos, que el animar a los demás era realmente para animarse a él mismo a conseguir lo que quiere llegar a ser y que, en realidad, sus libros seguían en una caja, pero él no dejaba de intentarlo. A pesar de su fracaso como escritor, consigue que sus amigos vean la vida con otra perspectiva y lleguen a luchar por un trabajo que realmente les haga felices.

Por desgracia, este es el día a día de muchos de los que viven en la gran ciudad, que no siempre es tan colorida. Esta comedia consigue que empatices y rías al mismo tiempo, dándote algo de esperanzas para el futuro y para que no te conformes con poco pudiendo conseguir lo que realmente te hace feliz, porque al final intentamos volar siendo mariposas con unas grandes y bonitas alas, pero simplemente somos Capullos que vuelan.

Ficha técnica:

ELENCO:

Tere: Alba Fontecha – Cristina García – Paula Roy

Rut: María Part – Anna Colet

Iñaki: Joan Daròs

Pau: Quique Cervantes – Ricard Balada

DRAMATURGIA Y DIRECCIÓN: Lluís Mosquera

ILUMINACIÓN Y SONIDO: Matyssa Santos

ARTE: Alejandro Korea