Idolatrado por generaciones y generaciones de espectadores, directores y compañeros de profesión, el mundo entero se despide del actor Sean Connery tras su muerte. Nombrado Sir en el año 2000 por la reina Isabel II de Inglaterra (no era una manera de hablar, Sean Connery era realmente caballero), el “hijo más famoso de Escocia” cargaba con más de medio siglo en activo delante de las cámaras.

Sean Connery en la piel de James Bond. Fuente: www.rtve.es

Me viene a la cabeza -perdonen la primera persona- la siguiente letra de Joaquín Sabina: “A colarme en el traje y la piel de todos los hombres que nunca seré”. James Bond, Mark Rutland, el Coronel Arbuthnot, Fray Guillermo de Baskerville, Jim Malone, Sr. Henry Jones, Ricardo I de Inglaterra, el Rey Arturo, John Patrick Mason o Allan Quatermain son solo algunos de los nombres a los que dio vida Connery, y que le valieron para mantenerse en la cúspide de la interpretación mundial durante más de 30 años. 

"Quizá no soy un buen actor, pero habría sido peor si hubiese decidido hacer cualquier otra cosa". Modestia y humor británico de un hombre que sabía que había llegado a lo más alto. Tanto es así que tras 57 años de carrera, Connery decidió retirarse de la interpretación en 2005 para dedicar los últimos quince años de su vida a disfrutar de su familia. 

Sean Connery en El primer caballero. Fuente: www.elantepenultimomohicano.com

Es imposible resumir todas las emociones, los diálogos famosos o las escenas más impactantes que ha producido un actor a lo largo de toda una vida. Una vitrina al alcance de muy pocos, coronada por un premio Óscar, dos BAFTA y un Globo de oro. Es necesario revisar su filmografía para comprobar todas las grandes películas en las que ha actuado, los magníficos compañeros con los que ha compartido plantel o los directores para los que ha trabajado (sí, son deberes).