El pasado miércoles 21 se estrenó en una de las plataformas digitales más famosas una versión renovada de la película de 1942 de Alfred Hitchcock, “Rebecca”. En este caso dirigida por Ben Wheatley, el mismo que produjo el capítulo “Doctor Who: Deep Breath”.

La trama principal no sufre ninguna variación, una joven que trabaja como sirvienta, interpretado por Lily James -actriz de “Guerra y Paz”-, conoce a un aclamado aristócrata (Armie Hammer), de quien acaba completamente prendada. Ambos deciden casarse y trasladarse a la mansión más famosa deseada entre la clase alta, Manderley, situada en Cornualles. No obstante, la sombra de su exmujer se mantiene impregnada en ese extraordinario lugar, Rebecca había fallecido por extrañas circunstancias.

Pese a que la historia parece ser exactamente igual a la versión original, la calidad de esta se valora mediante dos horas interminables en las cuales no se aprecia el desarrollo de los personajes, ni se saborea la trama romántica entre los protagonistas, lo que debía ser la principal razón por la cual ambos tomaran la decisión de un matrimonio precipitado, dando pie al desarrollo del melodrama, se percibe como el deseo egoísta de ambos por librarse de sus problemas. La chica lograría dejar de servir a una mujer que no le agrada, y él la usaría para dejar de sentir la presencia de su Rebecca. 

Fuente: Elle.com

 

Conforme va transcurriendo el drama, esperanzado imaginas que encontrarás esa intriga, suspense e incluso miedo característico de la película anterior, y acabas por caer en la lógica, pues los elementos determinantes de su antecesora son parte de la personalidad de Hitchcock, un personaje muy difícil de superar. 

Por otra parte, según las críticas esta historia se aproxima más a su novela, de la autora Daphne Du Maurier en 1938. Además, respecto a la escenografía y vestuario han cumplido todas las expectativas, gracias a esa elección vistosa y cargada de elementos elegantes rozando lo extravagante. Por último, destacar la interpretación de los actores, más que satisfactoria.