“Stay Homas” es el fenómeno viral de esta cuarentena. Con tan sólo un cubo, una guitarra y sus voces han conquistado a España y al mundo entero. Son tres compañeros de piso que un día, aburridos de estar confinados, decidieron hacer temas de la manera más casera posible en su terraza, a los que llamaron "Confination songs".

Klaus Stroink, Guillem Boltó y Rai Benet son los creadores de toda esta aventura que empezó siendo mero entretenimiento y han acabado por todo lo alto. Con una temática costumbrista, con ritmo y llenos de vida, y con letras ingeniosas y pegadizas han captado la atención de artistas del calibre de Pablo Alborán, a nivel nacional, y de Michael Bublé, a nivel internacional.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Reposting our 2nd song from last week! It’s crazy how far this has arrived! STAY HOMA❤️

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Tras publicar “Desconfination”, un mixtape con las cinco canciones más votadas por el público, anunciaron que el próximo año visitarán las principales capitales europeas y latinoamericanas con su nuevo tour, llevando su música por distintos puntos geográficos del planeta.

ig @stay.homas

Pregunta: Tras estar más de dos meses confinados en casa, debería preguntar cómo ha sido la desescalada pero en su caso, en el caso de “Stay Homas”, ¿cómo definiría su confinamiento?

Respuesta: Yo creo que lo definiría bastante singular (risas). Creo que para la mayoría de la gente ha sido sufrimiento, angustia… Y nosotras también, pero ha sido como una montaña rusa de emociones porque era eso mezclado con euforia, alegría de ver que nuestra música, de repente, estaba llegando a mucha gente y encima, no paraban de pasarnos cosas increíbles. Nuestro confinamiento ha sido muy distinto al de la mayoría. Estamos muy contentos de todas las cosas que nos están pasando, nos está costando asimilar todas estas cosas que nos han pasado y que nos tienen que pasar aún.

Pregunta: Y después de todo lo que han vivido en el confinamiento, ¿cómo ha sido su desescalada?

Respuesta: Nos ha ido muy bien (risas). Nos ha venido bien la desescalada y salir de casa, el tomar el aire e ir a los bares en la medida de lo posible, aunque también eso ha sido un poco raro. El hecho de ir a un bar sigue siendo extraño porque hay sitios en los la gente se lo toma en serio y otros sitios en los que se lo pasan por el forro, no se está muy tranquilo del todo. Pero bueno, en general bien, hacer una pausa, poner un punto y a parte y coger fuerzas para todo lo que nos viene pues la verdad es que nos ha venido que ni pintado. Llevábamos unos meses de muchísimas cosas y con todo lo guay que es todo eso pero a la vez era un poco estresante el tener cosas para hoy, para mañana… Nunca terminábamos de hacer faenas (risas).

P: Un no parar, ¿no?

R: Han sido los cuatro meses más intensos de nuestra vida. Al principio sólo hacíamos unas cancioncillas como divertimento, pero cada vez eso era más en serio y con colaboraciones increíbles. Y claro, nos lo tomábamos más en serio para no defraudar a la “colabo” . Después empezaron las entrevistas, y comenzamos a hacer un montón de ellas: contamos que hicimos unas 100 entre finales de abril y principios de mayo. Eso fue una locura porque compaginamos crear nuevos temas con hacer las entrevistas e ir cambiando el idioma, unas veces en catalán, otras en castellano y otras en inglés. Eran entrevistas con sitios increíbles y que nos hicieran entrevistas internacionales y que la gente se interesara por nosotros es algo muy fuerte. Queríamos corresponderlos a todos pero a la vez era como un poco agobiante. Había días que lo pasábamos un poco mal porque se nos acumulaba el trabajo y el hecho de parar fue un alivio para desconectar y poder coger fuerzas para ponernos otra vez a ello.

P: “Stay Homas” son tres compañeros de piso que comenzaron a hacer música en su terraza durante la cuarentena, pero ¿cuál es la historia que hay detrás?

R: Los tres, a parte de ser colegas que vivíamos juntos, ya éramos músicos. Cada uno formaba parte de una banda: Klaus y Rai estaban en la misma (miembros de la banda de Nil Moliner) y yo estaba en otra (Doctor Prats); y digamos que cada uno había hecho una carrera musical a su aire, a raíz de esto nos pusimos a hacer canciones y todo esto nos unió.

Al principio, cada uno iba a su rollo musicalmente, algunos sí que habíamos tocado juntos y de hecho sí que habíamos formado parte del mismo proyecto, pero de manera ocasional. Hasta ahora no habíamos hecho canciones juntos, cada uno había hecho temas en su vida pero un poco a su aire y a su manera. De repente, te pones y descubres una forma diferente de componer… Ha sido bastante experimental todo esto.

P: Diferentes periódicos nacionales e incluso internacionales os definen como “el fenómeno viral de la cuarentena”, pero ¿cuál sería la definición por parte de los componentes del grupo?

R: No sé… Yo diría igual que somos espontáneos e incluso un poco cutres (risas). Hacíamos las cosas como un poco sin pensarlas: tenemos una idea, pues la sacamos y así sucesivamente, sin pensar mucho si este tema gustará o no gustará, si el estilo es el idóneo… Es como que hemos ido haciendo y después íbamos viendo lo que la gente decía, a posteriori. Al principio era “bueno nosotros vamos haciendo y ya está”; hemos ido haciéndolo así, disparamos y luego preguntamos. También hemos hecho música con lo que nos rodeaba, “cojo este cubo, cojo esta tapa de olla, y hago lo que puedo con esto” y así hemos ido haciendo los temas.

P: El icono con el que todo el mundo conoce a la banda es un cubo que usáis a modo de percusión. ¿Qué hay detrás de ese cubo para que represente a “Stay Homas”?

R: Es el elemento que sonaba bien como bombo. Estaba en la terraza muerto del asco desde hacía siglos y un día estábamos ahí buscando cacharritos y lo encontré (risas). No nos lo pensamos mucho, la verdad que no fue un cubo al que le tuviéramos mucho cariño (risas). Fue algo casual.

P: ¿Cómo os sentís o en qué pensáis cuando os dicen “sois el símbolo de la cuarentena”?

R: En gran parte, nos llena de orgullo que todo el mundo nos diga que hemos representado musicalmente a esta época, en esta situación, es algo muy fuerte. Al principio lo decíamos en broma, riéndonos pero de repente ya no era sólo en Barcelona ni sólo en Cataluña y España sino que sobrepasó al país. Cuando te dicen en México “sois el grupo del confinamiento”, sigues flipando (risas). A la vez te da por pensar en que quizás te encasillen en esto, pero habrá un momento en que la pandemia se acabe y vuelva todo a la normalidad, por eso nosotros no queremos que esto se quede aquí sino queremos ir más allá y que no seamos una mera anécdota.

Los tres estamos trabajando para que esto no se quede aquí y poder conseguir una continuidad en todo esto: sacar un álbum, la gira del año que viene… Después, lo que tenga que venir pues ahí estaremos pero nos daría mucha pena que lo que nos ha hecho aparecer, nos haga desaparecer. Los tres estamos haciendo más temas, más música y creo que si por alguna cosa hemos enganchado es por nuestra música. Es nuestra baza para decir “oye y si hacemos más música estaréis ahí ¿no?” (risas).

P: “Desconfination” es una mixtape de las cinco canciones más votadas por vuestros fans. ¿Cómo le explicaría esas cinco canciones a alguien que os acaba de conocer?

R: Estas cinco canciones son las que la gente votó y a la vez son muy distintas entre sí. Esto está guay porque define nuestra poca definición como grupo, tenemos estilos muy variados. En estas cinco canciones no se refleja todo lo que hemos hecho pero la gente se puede hacer una idea de qué palo vamos, que nos gusta la guasa.

Estamos haciendo un poco lo que nos pide cada tema, no es que vayamos a hacer canciones similares sino que iremos intercalando las bases, los instrumentos… De tal forma que ningún tema sea igual. A nosotros nos encanta poder jugar con todo eso, tal y cómo nosotros mismos lo haríamos. Es muy puro que podamos hacer todas las canciones a nuestro antojo sin estar pendiente de lo que opinen los demás. Hoy en día, ya hay muchos grupos y bandas que lo hacen por vender y nosotros no, por ejemplo. Nuestra intención es hacer música que nos guste, disfrutarla y que la gente vea que nos gusta lo que hacemos.

P: ¿Cuál es el proceso creativo que siguen a la hora de crear nuevos temas?

R: En general, partíamos de la pregunta “¿qué estilo queremos hacer hoy?”. Al principio, sólo queríamos hacer diferentes estilos y cogíamos un estilo, unos acordes y a partir de ahí empezábamos a cantar y a tararear melodías y cosas. Después, buscábamos un concepto sobre el que hablar e íbamos adaptando las letras a nuestra situación personal, sin inventarnos nada. Eran temas bastante explícitos hablando del confinamiento pero a medida que iban pasando los días decidimos que hablar todo el rato del coronavirus quizá era algo pedante por eso creamos canciones sobre lo primero que se nos pasaba por la cabeza, sobre lo que echábamos de menos… Un poco sobre nuestra situación.

Al final se ha ido diluyendo el mensaje del coronavirus, del confinamiento y demás, y hemos acabado siendo una gente que hace canciones y ya (risas).

P: A lo largo de la entrevista me ha hablado de improvisación, de criterio propio y de que hacen todo aquello que os gusta. Pero, ¿con qué palabra o palabras definiría al grupo?

R: No sé, igual nos definiría la palabra “pachorra” (risas), o también “cutrerío”, aunque depende de cómo. Hemos hecho canciones con un cubo y una guitarra y hemos cantado boleros sin saber hacerlos, buscándolo directamente en Google. Rai ha aprendido maneras de tocar la guitarra que estamos todos flipando con él. Hemos hecho un descubrimiento musical exhaustivo, con un montón de estilos diferentes.

El hecho de que podamos haber hecho trap, un tema con Silvia Pérez Cruz, con Pablo Alborán o con Manu Chao y que todo encaje y que nada descuadre todas esas ideas… Es de alguien con bastante “pachorra” (risas).

P: En este mixtape encontramos tanto canciones en inglés como en español pero os hemos visto también cantar en catalán y en portugués de Brasil (brasileño). ¿Qué diferencias hay entre hacerlo en un idioma o en otro?

R: No hay muchas diferencias. Al final , cuando tú conectas con la persona y con la música, o sea yo por ejemplo, he viajado a Hungría o a Japón con Doctor Prats, allí no entienden el catalán pero de repente los ves bailar, disfrutar y la gente conecta igualmente. Al vivir cosas así, te das cuenta de que si conectas con la música, la lengua no es tan importante.

A la hora de hacer temas, hemos querido hacerlos con la lengua que más nos encaje con ese rollo. Si estamos haciendo una bossa nova, obviamente íbamos a intentar hacerlo en portugués y digo intentarlo porque ninguno sabemos hablarlo (risas).

P: Antes de ser “Stay Homas” formaban parte de otros grupos, como bien ha dicho antes, ¿hay o habrá influencias de lo que hacían con ellos?

R: Puede que sí, que alguna cosilla. Nuestras influencias, en general, son de toda la música que hemos escuchado durante toda nuestra vida y parte de esta vida pues incluía las bandas que teníamos, “Búhos”, “Doctor Prats”...

De la misma manera que nos influencian estas bandas, nos influencia la música que hemos escuchado a lo largo de nuestra vista, dependiendo de nuestros gustos, estilos...

P: ¿Cómo explicaría vuestra música?

R: No sabría decirte… (Risas) A lo que a la música se refiere, tocamos muchos estilos diferentes. Lo más importante que hemos intentado transmitir es la naturalidad de la vida, que la gente vea la vida como es, desde el lado optimista porque siempre habrá días y días.

Luego, si hemos hecho un tema reggae, hemos hecho el tópico del reggae con los acordes más clásicos. No hemos inventado nada. Seguramente, habrá algún tutorial para aprender (risas).

P: Y con respecto a la nueva música, ¿con qué vais a sorprender a vuestros fans en otoño?

R: Si te digo la verdad, no lo sabemos muy bien. Queremos hacer temas nuevos con nuevas ideas pero claro, a la vez también hay mucho temas que ya hemos hecho que también nos gustaría darles la vuelta y exprimirlos mucho más dentro del estudio para darle la producción que se merecen. Estamos dudando en si hacer nueva música o sacar temas ya conocidos…

Hace cuatro meses no existía la banda y a lo mejor dentro de cuatro meses todo cambia. Probablemente haremos un híbrido de temas nuevos y viejos, bueno viejos, de la primavera (risas).

P: En 2021, visitaran las principales capitales europeas y latinoamericanas. Cuéntenos que están preparando para este tour.

R: Si todavía no sabemos cómo será el disco, sabemos aún menos cómo será la gira (risas). Es verdad que queremos hacer un plus, que no sea sólo la terraza sino que haya algo que vaya más allá. No tenemos muy claro cómo será, eso sí, no queremos meter una banda de quince personas y ser una big band porque igual sería como demasiado. Algo sí que queremos hacer, cómo meter más elementos, bases electrónicas, baterías, bajos… Ahora mismo estamos decidiendo qué hacer y cómo hacerlo. También vamos a ir decidiendo sobre la marcha, yo creo.

Nos hace muchísima ilusión viajar por España, bajar al sur… Y si de todo esto que hemos conseguido, podemos sacar hacer viajes y conocer mundo pues yo sería ultra feliz. Se nos va a ver en la cara lo felices que vamos a ser.

P: Además, tienen dos sold outs en Barcelona. Cuando os enterasteis, ¿cuál fue su primera reacción?

R: Anunciamos la gira y fuimos a celebrarlo y en mitad de la comida nos enteramos que se habían acabado. También, las que duraron quince minutos son para el concierto de este año, algo muy fuerte. Pensábamos que íbamos a tardar semanas, meses en venderlo todo y si lo conseguíamos, y nos encontramos con eso: dos sold outs en Razzmatazz, alucinante.

Tenemos mucha ilusión por todo lo que viene, si nos deja la pandemia, claro. Otro confinamiento me daría rabia, aunque si lo tengo que aguantar, lo aguanto con tal de que no afecte a la gira.

P: Claro, el coronavirus ha afectado a muchos sectores de la sociedad pero sobre todo a la cultura. ¿Qué opina de que los transportes públicos completen su aforo y los eventos culturales tengan que reducirlo?

R: Aquí entramos en el debate de si la música es una necesidad primaria o no.

Los músicos hemos sido los primeros en cancelar y vamos a ser los últimos en volver a las actividades y con todas las medidas de seguridad y protocolos. Eso me parece bien, claro, pero es que hay sitios en los que no se aplican nada y en mi opinión, veo más seguro ir a un concierto que a un bar. También depende del bar, porque en Barcelona si te vas a uno céntrico, con terraza y tal, se acaban juntando muchas personas sin mascarilla. Ahí se entra en el debate de que nosotros, los artistas, para llevar a cabo un concierto debemos de limitar el aforo, respetar todas las medidas de seguridad y tal. Que se pongan igual de firmes con todo, ¿no?

Ya hemos visto que, en este país, la cultura, la educación y la sanidad son siempre los que peor acaban (risas).

P: Después de todo lo que han vivido, están viviendo y sobre todo, que van a vivir, ¿cómo definiría el éxito?

R: ¿El éxito? Es hacer lo que amas, lo que más te gusta y ya está. No tiene nada que ver ni con dinero ni con fama… Si quieres ser panadero, haz los mejores panes del mundo (risas).

P: ¿Podría llegar a ser un arma de doble filo?

R: Todo esto tiene su parte complicada. El hecho de que te expongas a mucha gente y de que de repente tu vida de un giro, el ritmo de vida es difícil, curioso. Yo creo que nosotros tenemos los pies en el suelo y tampoco nos queremos montar castillos en el aire, porque lo que fácil viene, fácil se va. Poco a poco hay que ir viendo cómo avanzan las cosas.

Los amigos, la familia que tienes a tu lado, son un gran apoyo, son los que te conocen de siempre y no te van a tratar como si fueras un bicho raro (risas). Ellos van a ser los que nos den una colleja cuando lo necesitemos. Pero sí, creo que lo vamos a llevar bien (risas).

P: Tras vivir de la música, disfrutar de ella y comenzar un proyecto de tales características, ¿qué consejo le daría a un músico que está empezando y que quiere conseguir vivir de ello?

R: Lo primero de todo tiene que saber que no es algo fácil, que nadie te regala nada, pero que si no lo intentas seguro que no lo consigues. Es un camino difícil para mucha gente que se pasa la vida trabajando, estudiando. De hecho, nosotros mismos somos un ejemplo de eso: hemos estado toda la vida estudiando, yo me saqué el superior de trombón clásico y de repente he conseguido mi sueño tocando un cubo de fregar (risas). Eso pasa en la vida en general, puedes pasarte toda la vida luchando por trabajar de algo en especial y es otra cosa la que te hace cambiar y conseguirlo.

El secreto es ponerle ganas y la mejor de las intenciones, siempre siendo realista. No cualquiera puede coger una guitarra y hacer canciones, algo de arte tiene que tener también, no sólo las ganas.

En definitiva, es una combinación de todo: ganas, dedicación, talento y el resto es que le caigas en gracia a la gente (risas).