Pese a que según la última encuesta de Metroscopia el PSOE frena su descenso en intención de voto (e incluso remonta) existe entre la militancia un deseo de volver a tener un liderazgo fuerte y legítimo.

El pasado sábado 11 de marzo, el Comité Federal aprobó, a propuesta de la Comisión Gestora, el calendario de primarias que regirá el proceso de elección del nuevo secretario/a de los socialistas. Pese a la unidad que se reclama desde distintos sectores del partido, la militancia y los simpatizantes están divididos. La fractura que creó el enfrentamiento de Pedro Sánchez con el Comité Federal sigue presente y obliga a los tres candidatos a posicionarse entorno a ella.

Hoy, domingo 26 de marzo, Susana Díaz, en un acto con militantes en Madrid, anunciará su candidatura para concurrir en las primarias que se celebrarán en el mes de mayo. Lo que aun no está claro es como gestionará su discurso respecto a lo sucedido con el antiguo secretario general y la abstención de su partido ante la investidura de Rajoy. Pero podemos intuir que dará su apoyo al Comité Federal y a las actuaciones que ha llevado a cabo la gestora durante este proceso. Después de todo, fue una de las que pidió activamente la abstención y fue muy crítica con el exsecretario general. Díaz deberá, además de hacer campaña, hacer frente a las críticas de la oposición en su tierra, Andalucía, por pasar a la política nacional.

Por su parte Pedro Sánchez, después del programa de Salvados del pasado 30 de octubre donde contó a los espectadores la cantidad de presiones que recibió desde los poderes económicos para apoyar a Rajoy, se erige entre la militancia como el héroe que luchó por defender su "No es no", pese a tener a casi todo el Comité Federal en contra. Se presenta como el candidato más antiestabishment y más de izquierdas (por lo que dejó entreveer en la misma entrevista). Así lo hizo notar en la presentación de su candidatura en Cádiz a finales del mes de enero, en el que anunció "el honor de presentar una candidatura de las bases" y donde se proponía "unir al partido y a la izquierda".

Y en el centro encontramos al exlendakari Patxi López, el cual fue el primero en dar un paso adelante, presentándose como un político que había estado al margen de la disputa -sin mencionarlos explícitamente- entre el sector susanista y pedrista. Por tanto concurre a las primarias con la intención de representar la unidad del partido, dejando atrás la polarización creada y que tanto duele a los militantes socialistas.

Según una encuesta de Sigma Dos publicada en El Mundo, el 43% de los votantes del PSOE prefiere a Pedro Sánchez, lo sigue Patxi López con un 31,8% y en la cola Susana Díaz con un 18,6% de apoyo. Pese a que desde la gestora matizan que el cuerpo electoral de las primarias son los militantes -unos 190.000- y no los votantes, nos permite aproximarnos a la situación.

Lo que sí está claro es que nos espera una emocionante campaña por la Secretaría General del primer partido en la oposición del Congreso de los Diputados.