Que una saga llegue a su quinta entrega es cada vez más complicado. Que además lo haga y atraiga al espectador como si de la primera película se tratase,  resulta más difícil todavía.

Mision imposible: Nación secreta, de la mano del cineasta Christopher McQuarrie, ha conseguido reunir una serie de elementos a lo largo de su elaboración que han desencadenado en la más pura esencia de los primeros largometrajes de Misión imposible.

Con un reparto bien escogido y encabezado por un Tom Cruise que esta vez sí vuelve a mostrar en pantalla su mejor versión, las diferentes escenas de acción se desarrollan con un ritmo frenético bien medido, que combinan con un guion bien estructurado y que no ahoga al espectador en la butaca, algo que se agradece debido a la larga duración del filme.

La elección y belleza de las distintas localizaciones escogidas y la sintonía de la banda sonora con las diferentes situaciones que viven los protagonistas para enfrentarse contra el Sindicato, el cual pretende crear un nuevo orden mundial mediante una serie de ataques terroristas cada vez más graves, hacen ver al espectador que la realización de esta entrega no ha estado enfocada únicamente al deseo recaudatorio sin mirar la calidad del producto ofrecido.


Título: Misión imposible: Nación secreta
Director: Christopher McQuarrie
Año: 2015.
País: Estados Unidos
Reparto: Tom Cruise, Rebecca Ferguson, Sean Harris, Alec Baldwin, Jeremy Renner, Simon Pegg, Ving Rhames, Simon McBurney, Jingchu Zhang y Hermione Corfield.
Mi puntuación: 7,5 de 10.
Tráiler: