Como estaba previsto, y no sin algún que otro retraso, Xbox One ha sido actualizada durante esta semana, y entre sus mejoras se han incluido la eliminación de un filtro, que mejora el reescalado.

En un principio, dicha mejora no había sido anunciada por parte de Microsoft, al contrario que las mejoras en los menús, soporte para teclados y ratones, y el indicador de batería del mando, pero parece que muchos usuarios se han dado cuenta de esta notable mejora visual en algunos de los títulos de la nueva consola.

En concreto se habla de dos juegos; Dead Rising 3 y Killer Instinct, en los cuales parece apreciarse una mejora visual y un mejor efecto del reescalado, para que luzcan como juegos de 1080p sin serlo realmente. Además otro arreglo ha ido a parar al controlador, donde se ha mejorado sensiblemente la velocidad de respuesta de los sticks, y que la propia Respawn demandaba que se corrigiera lo antes posible, a causa de la inminente llegada de la beta de Titanfall.

Se espera que a principios de marzo llegue la segunda parte de esta gran actualización.