Cinco amigos. Dos parejas y un fumado. Un fin de semana. Una caravana sin gasolina y una cabaña en el bosque.

Antes de entrar a la sala, la película ya te avisa: Crees que conoces la historia. Y, a simple vista, el argumento establecido no da pie a pensar mucho más: tediosa historia de cinco universitarios que se van a la típica casita de madera en mitad de un siniestro bosque. El mismo guión que tanto nos recuerda a sagas como Evil Dead, Cabin Fever, Mamá o Viernes 13. De hecho, podríamos considerar La cabaña en el bosque como un remake de todas ellas. Pero, en ese caso, hablaremos de un remake con una calidad e inteligencia inigualables.

Pánico estratégico y ganas de pensar

Desde el primer segundo de película se muestra como un filme que rompe los esquemas y el prejuicio establecido ante un argumento tan común. Además, en ese mismo momento, se adivina la maestría de Joss Whedon y Drew Goddard, co-directores de La cabaña en el bosque.

A medida que avanza, la espeluznante estrategia que rige la película empieza a vislumbrarse y nos hacen cómplices de una historia que podemos identificar en nuestra propia actualidad. La frialdad, el pánico, la planificación y el toque cómico – lejos del humor americano – son sus armas clave. Whedon y Goddard han sabido configurar la historia para darle el toque brillante y necesario que le hacía falta ya no sólo a la trama, sino al propio género. Una vuelta de tuerca que consigue, de una forma indirecta, la tensión y el horror del público, acostumbrado ya a la no sorpresa y al aburrimiento del terror.

Personajes comunes y distópicos

Anna Hutchison, Chris Hemsworth (Thor para los desconocidos), Jesse Williams y Kristen Connolly conforman las parejas de universitarios que se convierten en protagonistas de la película. Protagonistas bajo la sombra de Richard Jenkins y Bradley Whitford.

Destaca entre todos ellos la figura de Marty, interpretado por Fran Kranz que, acompañando a los protagonistas, se convierte en una especie de antihéroe cómico y escéptico que le hace relucir por encima de todos los demás.

¿El final? Estrepitoso, destartalado, hilarante y con sorpresa de la famosa Sigourney Weaver.

Una lección para el género

Tal y como afirma Peter Debruge (de la revista Variety), “desde Scream, ninguna otra película de terror ha subvertido las expectativas que acompañan al género con un efecto tan perverso como La cabaña en el bosque. El trabajo de Goddard y Whedon consigue la nueva admiración y renovación del género, quizá híbrido, pero precedente, probablemente, de una nueva línea cinematográfica que consiga darle vida al estilo terrorífico. Es por ello queLa cabaña en el bosque es considerada una de las mejores películas del 2012 en Estados Unidos, y con seguridad, una de las mejores de la cartelera española este año, sin olvidar de la propia historia del género.En definitiva, 95 minutos de género inclasificable – fantástico, terror, comedia, suspense - de los que no se puede decir mucho más sin desvelar la esencia de su originalidad. Una pieza de las que, sin duda, se merece la pena disfrutar a lo grande.

En definitiva, 95 minutos de género inclasificable – fantástico, terror, comedia, suspense. Una pieza de las que, sin duda, merece la pena disfrutar a lo grande.

Imagen del cuerpo de texto: blogdecine.com